Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundación Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«Lolo se dedicaba a ser cristiano, se dedicaba a creer»
- José Luis Martín Descalzo -
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Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

Abriendo un blog

No encuentro más motivo para ello que el haber dedicado bastantes o muchas horas en estos casi dos años desde la Beatificación de Manuel Lozano Garrido, el periodista LOLO, a catalogar, revisar índices, compulsar recortes originales archivados por el propio Lolo en su vida, y leer y releer todo lo que él escribió y publicó en la prensa. Y tratarlo todo ello informáticamente.

Rafael Higueras Álamo. Postulador de la Causa de canonización de LOLOHan sido hasta 308 artículos distintos, en también distintos periódicos. Un estudio “analítico” de su pensamiento (me atrevería a decir, de su magisterio), creo que merece otro trabajo distinto a esta sencilla reproducción y pulgación, más o menos ordenada o desordenada  -según se considere-.

Me explico: 308 artículos que fueron publicados en vida de Lolo; de ellos, dos solamente se conservan publicados por Lolo “aún en salud” (1940); los otros 306 ya salen desde “el sillón de ruedas”. En julio de 1971 publica en ‘Pueblos del 3º mundo’ el último de sus artículos, con un marcado y profundísimo acento misionero, como hace en otros muchos a lo largo de su vida.

Amén de estos 308 artículos están los 118 números de la revista “Sinaí”, mucho más monográficos. A ello me refiero más abajo.

Los ahora catalogados y tratados tienen una difusión local, provincial o nacional; periódicos diarios o semanarios, o revistas mensuales; de temas profanos o de temas abundantemente religiosos. A ello me refería al decir ‘una reproducción o difusión más o menos ordenada o desordenada’. Podría seguirse un orden cronológico, o según medios en los que publica, o por temas;  entonces tendremos ‘un orden o un desorden’. Mi deseo sería sobre todo presentar a LOLO PERIODISTALa vocación está bien clara desde los 15 años; pero sólo a los 24, dos después del comienzo de la enfermedad, sentí la enorme comezón de la pluma…; así escribe en Las estrellas se ven de noche.

Mi propósito, en esta tarea que empiezo, es ofrecer esos artículos de la “pluma de Lolo”; hacer algún comentario breve que sitúe el artículo en su contexto o hechos de su propia vida. Pero siempre con la intención de ver que Lolo, en su trabajo periodístico, se propuso un servicio a lo que él dio cuerpo en su DECÁLOGO DEL PERIODISTA.

Hace unos días, el 3 noviembre 2011, coincidiendo con el 40º aniversario de la muerte de Lolo, hice ya un ‘a modo de presentación’ en Religión en Libertad (leer aquí). No voy a repetir lo que allí dije.

Pero he de subrayar otra cosa. Lolo era periodista cristiano. Con muchos años de anticipo, proféticamente, él sentía lo que Juan Pablo II dijo muchos años después; y que ha venido en llamarse “los nuevos areópagos”. De ellos habla Juan Pablo II en 1990 en la encíclica ‘Redemptoris misio’ (nº37); allí afirma: quizá se ha descuidado un poco este areópago. Hasta 1988 no había creado Juan Pablo II el Pontificio Consejo para los MMCCSS, con ese rango de Pontificio Consejo, aunque ya en tiempo de Pio XII, y sobre todo de Juan XXIII y Pablo VI -en 1964-, se pusieron algunos cimientos del mismo. El Beato Lolo, Manuel Lozano, en 1968, recibió la aprobación canónica de su obra apostólica “SINAÍ”. Él intuyó la fuerza de la oración de los monasterios y del dolor de los enfermos ofrecido con los ‘brazos alzados’, como Moisés (Ex 17, 11) por los periodistas y la prensa: Un periódico  es así, lo mejor para tirar del ovillo de la oración, porque los sucesos, incluso, son ya como cuentas de un rosario que se enreda y tira de las manos para el diálogo con el Padre. (M. Lozano Garrido, en Mesa redonda con Dios).

Lolo fundó la Obra “SINAÍ” para  acercarse  -y de qué modo- a enfermos a quienes hizo sus amigos a través de una pequeña revista llamada también “Sinaí”: el tema más recurrente en sus escritos en esa publicación es el valor redentor del dolor, ofrecido en concreto por la prensa como cauce de evangelización.

Él veía su vocación de periodista; pero a la vez descubría a los periodistas como ‘nuevos Pablos de Tarso’ (le gustaba a Lolo usar ese pseudónimo para firmar) en los nuevos areópagos. Su periodismo es cristiano porque habla de Dios; pero también porque habla de las minas o de la escolarización, o del guarda forestal, según los criterios del Evangelio.

Martín Descalzo caló en profundidad esta intención de Lolo:

El periodista iba un poco cansado. Eran las tres de la mañana y llevaba muchas horas de pie junto a la platina. Y, de pronto, se dio cuenta de que no era él solo el único que velaba. Que también muchos enfermos sabían lo que era eso de no dormir cuando todos están durmiendo. Entonces ¿quizá alguien, mientras el periodista trabajaba, estaba ofreciendo un dolor por su trabajo?... Por eso el periodista ha respirado al encontrar que hay quienes no critican, sino que oran; quienes no murmuran, sino que sufren; quienes no dogmatizan, sino que ponen su grano en la tarea. Y sabe que mañana él va a trabajar mejor porque se va a sentir más sostenido, más sereno, más útil. (En La gaceta del Norte)

No faltan párrafos vibrantes en los escritos de Lolo en que se refiera concretamente a la radio o al periodista como vehículo de evangelización (Cf. Semanario ‘Signo’, 1-8-1951; 23-4-1954; 29,9 1959…).

La presentación de distintos artículos del periodista Lolo, con 40 años o algo más de tiempo pasado sobre ellos (leídos sin olvidar esta circunstancia, por supuesto) hace pensar en algo que escribió Alejandro Fernández Pombo al presentar una selección de  “41 artículos de Manuel Lozano Garrido”, realizada por Juan Rubio, en 1999, ahora director de ‘Vida Nueva’, revista en la que también colaboró Lolo con unos 30 artículos:  Lolo… periodista de talla, ejemplar en las coordenadas en que ejerce el periodismo, no podría ni quería escapar de esos condicionamientos temporales y escribe siempre en función de las circunstancias que le rodean, aunque tratando de ocultar su ‘yo’, en otra máxima lección de objetividad.

Pueden acceder al Blog en religionenlibertad.com desde aquí

www.amigosdelolo.com, 01/12/2011