Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundación Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«No hay nada en el Universo que pueda situarse a la altura del corazón humano»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
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La asociación Amigos de Lolo os desea Feliz Navidad

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Rafael Higueras Álamo
Postulador causa de Canonización de Lolo (Navidad 2011)

A los Amigos de Lolo

Desde la sede de la Asociación os recordamos a todos los amigos de Lolo y os deseamos abundantes bendiciones de Dios.
Nuestros deseos de bendiciones del Señor os los manifestamos en estas líneas escritas por el Beato Manuel Lozano Garrido. Dios os conceda la paz y alegría de saber que Jesús, el Salvador, el hijo de Santa María, está cerca en nuestras vidas.

EL ALOJAMIENTO

Para el turista de aquella hora, lo más que entonces pudiera dar Belén en hostelería era un albergue de trashumantes, enclavado en las afueras. De hecho consistía tan sólo en una estructura de paredes lisas y sin techumbre, que autorizaba al almacenamiento sin cubrir de las puntas de ganado. A lo más, en los trozos laterales figuraban unos cobertizos y algunos compartimientos, que se hacían pagar a peso de oro. Lo habitual era el ambiente de cuadras y mentidero del eje del patio, aquella bárbara mezcolanza de tratos, habladurías, heces de animales y dormitar de gentes y de bestias.

Cuando el evangelista San Lucas dice que “no había lugar en Belén”, refiriéndose a José y María, se cuida de añadir en seguida un “para ellos” bastante explícito que está en función de la pobreza de José y del recato de María. Con una bolsa de siclos, al carpintero se le hubieran abierto los cartuchos del albergue y algunas casas de la aldea, como a tantos ricachos del mismo linaje. Dormir entre camellos y tratantes no les humillaba, porque lo habían hecho durante el viaje. Sí, en cambio, la coyuntura de un alumbramiento público, del que no se libraban en las casas de planta y habitación únicas de Belén. Los más importantes fracasos de aldabonazo los llevaron consigo los esposos por aquellas dos virtudes de la pobreza y la castidad que se trenzaron en su matrimonio.

Pero a su vez, José y María pasearon por los caminos polvorientos y las calles empedradas de toda Palestina el gran mensaje de la austeridad y la pureza, tan necesarias entonces. A Israel hay que verle en aquel tiempo bajo un doble clima de prevaricación y despilfarro nacional y religioso. Si de un lado Herodes colmaba la vasija del crimen, las bacanales y el lujo, la minoría espiritual del dirigente que representaban los sacerdotes y fariseos había desbancado sus propios fines y deberes en una multiplicación de detalles secundarios, como las abluciones y ofrendas. Tan barrocos llegaron a hacerse  en la interpretación de la ley, que sus manos pulcras, olorosas, casi enceradas, no eran sino la máscara encubridora de la más fétida carroña del corazón.

Los niños que nacen, claro, no hablan; pero Jesús tenía que esparcir desde el principio un airoso y callado mensaje de austeridad, que encontró su ocasión en la bolsa escuálida de José. Pobreza y castidad al alimón hallaron la fórmula de una de las muchas y apartadas cuevas existentes en los alrededores para refugio del ganado.

Allá fueron José y María, con la mulita, y allí encontraron guarecidos a otros animales, entre ellos un buey. José desempaquetó el martillo y los clavos que había embalado con miras a una estancia prolongada y la habilidad del carpintero, junto con la higiene, se posesionaron de un pesebre. Los lienzos jabonosos y con olor de manzana de María se abrieron sobre un montón de paja tibia.

De vivir hoy, San Lucas hubiera sido un periodista de palabras-filón, con muchas luces y muchas aclaraciones. En el Nacimiento, él nos dejó el lacónico y rotundo “ahí queda eso” de que “María le fajó y le acostó en un pesebre”. En el alumbramiento, no intervino ni aun el justo y limpio José. María llenó por sí misma todas las exigencias del caso y el buen carpintero ya empezó a ver la sonrisa brillante de Jesús en la humilde, pero pulcra y honrada pesebrera.

Manuel Lozano Garrido (Operación nacimiento)

La asociación Amigos de Lolo os desea

¡FELIZ NAVIDAD!

Asociación Amigos de Lolo, 24/12/2011