Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundaci髇 Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático de la verdad en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«La figura de Lolo es, especialmente para los comunicadores, un modelo y un virtuoso ejemplo de saber testimoniar con alegr铆a el don de la Vida, a煤n en situaciones de prueba con las que convivimos a diario»
- Ms. Claudio M陋 Celli -
Únete a los Amigos de Lolo en Facebook Únete a los Amigos de Lolo en Twitter
 

Premios Lolo de Periodismo Joven

Laura M. Otón, IX Premio Lolo de Periodismo Joven Irene Pozo Hernández, VIII Premio Lolo de Periodismo Joven José Beltrán Aragoneses, VII Premio Lolo de Periodismo Joven Cristina Sánchez Aguilar, VI Premio Lolo de Periodismo Joven Laura Daniele, V Premio Lolo de Periodismo Joven Samuel Gutiérrez, IV Premio Lolo de Periodismo Joven Pedro J. Rodríguez, III Premio Lolo de Periodismo Joven Pablo J. Ginés, II Premio Lolo de Periodismo Joven María Gómez Fernández, I Premio Lolo de Periodismo Joven
Segunda edici髇 del libro in閐ito del beato Lolo

Las dos cuaresmas

Otra vez la Cuaresma.

驴Y qu茅 significa eso? Hace casi 50 a帽os el Beato Manuel Lozano se puso a comparar: Aquellas cuaresmas de 鈥渁nta帽o鈥, y las de ese a帽o en que 茅l escrib铆a (1966). Efectivamente es verdad aquello de que 鈥渉oy los tiempos adelantan que es una barbaridad鈥. Ahora los viajes no se hacen en borriquillo trot贸n;聽 el mundo se nos ha quedado como una aldea; la sociedad del bienestar nos ha llevado 鈥渉asta鈥澛 vivir por encima de nuestras posibilidades; y adem谩s, por eso (隆o por m谩s cosas!), viene una crisis de caballo que zarandea a todos los pueblos que dicen llamarse del primer mundo.

Hemos aprendido a no carecer de nada: 鈥渕el贸n, tajada en mano鈥. 驴Es eso un valor? Llevar ese principio a la educaci贸n 驴es camino para lograrla? 驴La Iglesia se ha quedado antigua con eso de los ciclos de la liturgia?

Podemos leer esta reflexi贸n de Lolo, mirando a los a帽os primeros del siglo XX; o mirando a los a帽os (unos 40 m谩s adelante) en que 茅l escribe esta p谩gina. O m谩s bien: podemos descubrir el fondo de lo que 茅l quiere expresar en sus renglones. Eso ser铆a mejor. 脡l contrapone un tiempo y otro; pero sobre todo contrapone un estilo de pensar, de enfocar鈥

Pero entender qu茅 es 鈥渟acrificio鈥 e identificarlo con el 鈥渁mor鈥 como hace Lolo, es hoy tambi茅n de actualidad. Es que la Iglesia por siempre 鈥渟igue siendo鈥 Madre y Maestra, tambi茅n en estos tiempos, con estos hombres y mujeres, con un esp铆ritu siempre 鈥渘uevo鈥.

Rafael Higueras 脕lamo
(Postulador de la causa de Canonizaci贸n de Lolo)

Tr铆ptico de las dos cuaresmas

Manuel Lozano Garrido
Distribuido por "Prensa Asociada". Madrid, 26 febrero 1966

LOS TIEMPOS

  1. Cuaresma, la de antes. 脡sa s铆 que era. La gente se soltaba el pelo en el Carnaval, pero llegaba el mi茅rcoles de Ceniza y no hab铆a una cara que no fuese de velatorio. A m铆, eso de la ceniza, siempre me ha gustado. Tiene su solemnidad, su tradici贸n y su escalofr铆o. Me echaba el velo para atr谩s, para que as铆, quedase un mech贸n al aire, donde hac铆a porque me la pusieran. Al salir, apenas si me mov铆a, para que me llegase entero a casa el redondel. Luego, eso del "polvo eres", que no digamos, lo t铆pico que es.

    Mi madre, en tocando a las comidas, era muy tradicional. Ante todo la Bula, porque si no, era una lata tener que cocinar tanto tiempo sin carne. Se daba ma帽a para darle variedad a los d铆as: el bacalao a la vizca铆na, el potaje con espinacas y panecillos de huevo, las empanadillas de at煤n, los hornazos, el arroz con leche y, despu茅s, a la noche, chocolate benedictino hecho, con mojicones.

    Adem谩s, la de penitencias que se hac铆an. Nosotras, al cine, ni pensarlo. Y si las monjitas, con eso de los cilicios, cuando acababa la Semana Santa, la cara como la cera. Con decir que a nosotras, el lunes de Resurrecci贸n, ten铆a que empezar mi madre a reponernos con tazas de caldo a media ma帽ana...

  2. La carretera est谩 un poco bacheada, pero total son cincuenta y cinco Kil贸metros, y uno llega en un periquete. A lo sumo, tres cuartos. La vida m铆a, el muestrario encima de la聽 "baca" y siempre tirado en la carretera. Me parece que ya empiezo a divisar el sitio a donde voy. S铆, es aquella mancha en la ladera del cerro y, lo que destaca, es el edificio de la Catedral. Pues ahora que caigo: 隆si es viernes, y los viernes dan all铆 a besar el Santo Rostro!

    Tiene gracia la comparaci贸n que se me ocurre; la vida, una carretera; y Dios, aguard谩ndonos a cada uno al final de su trayecto. Como estamos a febrero y viene la Semana Santa, en este caso, un Dios dolorido, y yo caminando en esa antesala de la Pasi贸n que es una Cuaresma. Diez, veinte, cuarenta d铆as, y 脡l, delante de m铆, en ese darse acataratas que son sus manos y sus pies, abiertos a martillazos. Y esa entrega por m铆, por mis chavales, por mi vecino y hasta por el pe贸n caminero. Y uno qu茅? 脷nicamente a beber cerveza en las gasolineras, a mirar con fuego a las mujeres, a comer callos a la marinera? Por supuesto que no. Hay que ir jalonando las rutas con toda generosidad, en ancha correspondencia con el gesto y la actitud de Dios. Uno no se va a colocar piel de camello a estas alturas, ni comer hierbas secas, pero pienso que ha de ser hermoso tambi茅n saber dosificar las cosas de la era confortable y despegarse, un poco cada d铆a, aupando el coraz贸n, para hacerse del rostro de Dios, que nos mira dulcemente desde una vereda zigzageada por los sat茅lites.

LOS HOMBRES

  1. Dicen que el Papa le va a meter mano a eso de los ayunos. 隆Digo que si est谩 bien! Aunque yo saco Bula de quince duros y as铆, como carne; y, como son dos, treinta. En todo caso, si no puede ser, yo -lo que har铆a- es poner otra para lo del ayuno y as铆 uno puede comerse sin remordimiento los platos de cigalas en los Consejos, que a uno, al fin y al cabo, le da cosilla que lo vean por los ventanales, los que est谩n trabajando, tirando las patas y qued谩ndose con la pulpa, porque, a ver qu茅 hace uno, si se apura la hora y quedan las fuentes enteras. Hay que acabar con muchos prejuicios yponerse tambi茅n al d铆a en esta cuesti贸n.
  2. Por iniciativa del Papa, en la "tele" est谩n pidiendo para el hambre de la India. La primera noche, incluso, dieron un documental bastante impresionante. Las cosas hay que vivirlas para sentirlas. A m铆, esto del hambre me produce escalofr铆o, porque me recuerda aquellos a帽os de despu茅s de la guerra, con el pan de ma铆z, cuando lo hab铆a. No se me olvidar谩 nunca la cara de un ni帽o ante el escaparate de una confiter铆a, con la nariz y los labios aplastados contra el cristal y los ojos tan grandes como dos naranjas mandarinas. Mientras haya gentes que no hacen tres comidas, debiera ser punible darse un punto en el聽 cintur贸n al levantarse de la mesa. Con el pan de cada d铆a, tendr铆amos que pedirle a Dios el hambre nuestra de cada d铆a, la de los dem谩s en nosotros, porque la necesidad y el desprendimiento hace 鈥榤谩s nuestros鈥 los dem谩s hombres y 鈥榤谩s yo鈥 el dolor de los otros.

EL ESP脥RITU

  1. Vivir para ver. La mujer de Paco, que casi se le muere los otros d铆as. Tres, cuatro y hasta cinco gramos de urea. Y de pronto, 茅l -que arregla un helic贸ptero de la base de Mor贸n-, se alarga a Madrid y le ponen de inmediato, el ri帽贸n artificial. Ya, en casa, como si nada. Cada d铆a, un descubrimiento, un hallazgo, un triunfo. Antes, la "polio" y al tuberculosis; ahora, la hemofilia. La muerte, un enemigo, que se pone felizmente a raya.
  2. Hay que ver lo de Pedro: un t铆o como un castillo, se baja de una escalera, pisa un conmutador y se queda en el sitio. Ni pudimos. No somos nadie. Malo o bueno, un hombre que se la juega ni d谩ndole tiempo a pesta帽ear.

    Dicen que a cada diez espa帽oles nos corresponden tres aparatos de televisi贸n. Se lo explica uno, con eso de las facilidades. En la f谩brica, ahora, van a traer quinientos 鈥榰tilitarios鈥, a pagar a menos de mil al mes. Hay ya muchos apuntados, porque nos pilla retirada.

    As铆, toca la sirena y, en un dos por tres se encuentra uno picando ya. Los domingos, de este modo echa uno la silla de tijera en el coche y se pasa la tarde en el campo. A la vuelta el cubalibre en el butac贸n, viendo a la par el "telefilm" de turno.

    Es hermoso que despu茅s de tantas fatigas, empiece a subir al fin el nivel de vida de los hombres, Pienso que, a su vez, no deja de ser esta la hora en que debe remontarse tambi茅n el coraz贸n; no va a ser 茅l s贸lo de piedra, que digamos. Y al esp铆ritu del hombre, la verdad es que s贸lo revolotea con ansias de desprendimiento. Uno es nave de altura y no va a andar echando ancla por todas las cosas de la tierra. Soltar lastre es una actitud que el cristiano debe hacer por vivir de un modo permanente, sin rodeos; esto, en resumen, viene a llamarse sacrificio.

    Y bien 驴qu茅 es y qu茅 viene a decir sacrificio? El sacrificio son dos alas para la figura de un cristiano; una donaci贸n cotidiana y alegre, gozosa y dolorida a la par, como escuece y embriaga tambi茅n el pedazo de pan que se quita uno de la boca para a los suyos. Sacrificio es notar una fatiga invisible en el padre y acercarse cari帽osamente al atardecer para decirle: "Ya est谩 bien que trabajes. Ahora me toca a m铆". Sacrificio es sentir la enorme carga del mundo a cuestas de Dios y arrimarle el hombro 聽con generosidad: "Dame una parte, Se帽or 聽-le decimos-, 聽que ya son veinte siglos y es para hundir a cualquiera el peso de casi tres mil millones de criaturas que somos ahora鈥. En cierto modo no est谩 mal nuestra suspicacia ante la palabra "sacrificio" pero en realidad, lo que hay que poner en el sitio que ocupa en los diccionarios es esa otra caliente, dulce y luminosa que se llama AMOR.

Lolo, periodista Santo
(Blog de ReligionEnLibertad.com)
www.amigosdelolo.com, 22/02/2015