Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

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Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
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Los novelistas tambi茅n tienen su 'Gordo'

LOS NOVELISTAS TAMBI脡N TIENEN SU 鈥淕ORDO鈥

Manuel Lozano Garrido
Revista 鈥淟INARES鈥, n潞 78; diciembre 1957

No es justo hacer al ni帽o patrimonio de la ilusi贸n cuando nada se ha escrito sobre la soberan铆a de esta reina maravillosa. Los novelistas, esos hombres que con su mundo de fantas铆a a cuestas se ani帽an en la creaci贸n literaria, estaban pidiendo tambi茅n ser alineados en la fiesta de Reyes, la conmemoraci贸n por antonomasia de la ilusi贸n. En consecuencia, desde hace trece a帽os, los tres Magos venerables vienen tomando sobre sus espaldas la noble tarea de allanarles ese lento, duro y espinoso camino que lleva a la consagraci贸n literaria. Por eso, ahora hay ya escritores que en la noche crucial de Epifan铆a encuentran en sus grandes zapatos el eco sonoro de un nombre con el que iniciar la briosa carrera de la fama. Apenas con su poco m谩s de una docena de adjudicaciones, el 鈥淣adal鈥 es, hoy por hoy, la m谩s antigua loter铆a de las letras, que goza, asimismo, de un ascendiente no superado por los restantes premios, aunque s铆 lo haya sido en su cuant铆a.

COMO NACI脫

芦La palabra que da nombre al premio no guarda ninguna relaci贸n con el hecho se帽ero del nacimiento de Cristo禄

La palabra que da nombre al premio no guarda ninguna relaci贸n con el hecho se帽ero del nacimiento de Cristo. Nadal es el apellido de un joven escritor catal谩n desaparecido en las circunstancias m谩s prometedoras. Apenas con sus treinta a帽os, Eugenio Nadal, como redactor-jefe de la revista 鈥Destino鈥, hab铆a acusado ciertas caracter铆sticas que presagiaban una consagraci贸n a corto plazo. El hecho de que apenas si cristaliz贸 una obra 鈥揺l libro 鈥Ciudades de Espa帽a鈥-, hizo pensar a varios compa帽eros 鈥揺l director Agust铆, Verg茅s, Masoliver y Teixidor- en dar continuidad a su misi贸n, facilitando el paso de otros escritores que vivieran an谩logas situaciones de gestaci贸n, juventud y val铆a. Esta parquedad de fines y la escasa cifra del premio -5.000 pesetas- declaraban un deseo de ausencia de espectacularidad que los hechos se encargar铆an de obviar en la primera ocasi贸n.

VOTACI脫N Y FIESTA

El mismo a帽o en que falleci贸 Nadal se publicaba la convocatoria de constituci贸n, que fue resuelta en el caf茅 Suizo, de la Ciudad Condal, por los cuatro patrocinadores, a los que se sum贸 el tambi茅n periodista V谩zquez Zamora.

El sistema de votaci贸n consiste en una lectura previa que reduce al m铆nimo el grueso de participantes. Ya en el primer escrutinio, los siete jurados 鈥揳mpliados as铆 en 1949 con la inclusi贸n de N茅stor Luj谩n y el 鈥淣adal鈥 Sebasti谩n J. Arb贸- limitan a otros siete los finalistas, de los que, a su vez en sucesivos recuentos, se va apartando el 煤ltimo clasificado, hasta llegar al triunfador 煤nico. En cada elecci贸n todos los miembros emiten tantos votos menos uno como t铆tulos sigan batallando, con lo que queda siempre uno en desventaja, que es el que se elimina.

La costumbre de enmarcar el fallo en una fiesta social naci贸 de la decisi贸n primitiva del jurado de reunirse en el saloncillo del Suizo, para deliberar en el curso de una cena, a cuyos postres su sumaban algunos amigos y comentaristas. La prensa, la radio y algunos visitantes en traje de gala de las fiestas del Liceo, perfilaron las caracter铆sticas del a帽adido social que hoy tiene.

UNA MUJER Y LA FAMA

芦Hab铆a una explicaci贸n para este asombro. Aunque con brillantez, la mujer ha escalado siempre en n煤mero reducido las altas esferas de las letras espa帽olas禄

Veintis茅is eran los novelistas que contendieron por la relativa fama y las escasas pesetas del primer 鈥淣adal鈥. Cuando al fin se public贸 el resultado, abundaron las sorpresas, al ver a una chica que no llegaba a los veinte a帽os encabezando el recuento definitivo. Hab铆a una explicaci贸n para este asombro. Aunque con brillantez, la mujer ha escalado siempre en n煤mero reducido las altas esferas de las letras espa帽olas.

Los nombres de Pardo Baz谩n, Fern谩n Caballero, Concha Espina y Blanca de los R铆os no constituyen sino una minor铆a que se pierde en la constelaci贸n de varones triunfantes, 鈥Nada鈥, con sus hoscas criaturas, su duro ambiente y su vac铆o espiritual, aireaba una briosa manera de relatar y el trazo firme de unos personajes en los que se acusaba ya la actual maestr铆a de su autora. Carmen Laforet levant贸 as铆 una polvareda publicitaria, cuya verdad el tiempo se ha encargado de demostrar. El resultado fue de cr茅dito personal y para el premio, que se situaba as铆 en un rango de primera l铆nea.

Al a帽o siguiente el cetro de Carmen Laforet pas贸 a otro novel, Jos茅 F. de Tapia, a quien heredaron dos hombres sobre los que hoy se asienta buena parte de la novel铆stica actual: Gironella y Delibes. El resto de triunfadores lo forman: Sebasti谩n J. Arb贸 (1948), Su谩rez Carre帽o (1949), Elena Quiroga (1950), Luis Romero (1951), Dolores Med铆o (1952), Luisa Forrellad (1953), Francisco J. Alc谩ntara (1954), R. S谩nchez Ferlosio (1955) y J. L. Mart铆n Descalzo (1956).

ALGUNOS DATOS

Para el revuelo que han armado los triunfos femeninos, s贸lo fueron premiadas cuatro mujeres. En cambio, son nueve los varones que vencieron. Finalistas hay una mujer y trece hombres. El a帽o de mayor afluencia fue el de 1955, que vi贸 coronarse a 鈥El Jarama鈥, sobre 241 t铆tulos. Para ella es tambi茅n el record de votos, con un claro 7-0, ostentando, en cambio, 鈥Nada鈥 el de ediciones con catorce, ritmo del que no desmerece 鈥La frontera de Dios鈥.

PRO Y CONTRAS

Se ha tachado al 鈥淣adal鈥 de no haber dado a煤n una obra definitiva. Si cierta, la imputaci贸n no es justa, pues va contra toda l贸gica pretender la plenitud en un principiante. En cambio, s铆 entra en sus fines, y el 鈥淣adal鈥 lo cumple, lanzar un plantel de nombres desconocidos que, por a帽adidura, est谩n renovando los valores de nuestra novela. As铆 citemos a Laforet, Gironella, Delibes (los tres confirmados por el Nacional de Literatura), Tom谩s Salvador, Elena Quiroga, Luis Romero, Goytisolo, N煤帽ez Alonso y figuras tan prometedoras como Mart铆n Descalzo, S谩nchez Ferlosio, Truloch y tantos como los que ya habr谩 que contar.

Lo que s铆 es admisible es que en el 鈥淣adal鈥 ha pesado a veces una cierta preocupaci贸n t茅cnica y estil铆stica, con perjuicio del fondo, as铆 como no quedar exento a la hora del fallo de un deseo de sensacionalismo o af谩n de acomodarse a corrientes imperantes. En cuanto al punto de vista de la ausencia de una espiritualidad constructiva, 鈥La frontera de Dios鈥 ha venido a borrar este matiz negativo que ya iba minando su brillante historia.

Este art铆culo tambi茅n fue publicado en la revista Signo n潞 990, 17 de enero de 1959, con motivo de la XV edici贸n del Premio Nadal.
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Lolo, periodista Santo
(Blog de ReligionEnLibertad.com)
Manuel Lozano Garrido, Lolo, 27/11/2013