Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundaci髇 Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático de la verdad en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«La Creaci贸n no es m谩s que una iniciativa de di谩logo del coraz贸n de Dios, sin otro m贸vil que la generosidad»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
Únete a los Amigos de Lolo en Facebook Únete a los Amigos de Lolo en Twitter
 
Colabora jugando la loter铆a de Navidad con la Fundaci贸n beato Lolo

Premios Lolo de Periodismo Joven

Laura Ramírez, X Premio Lolo de Periodismo Joven Laura M. Otón, IX Premio Lolo de Periodismo Joven Irene Pozo Hernández, VIII Premio Lolo de Periodismo Joven José Beltrán Aragoneses, VII Premio Lolo de Periodismo Joven Cristina Sánchez Aguilar, VI Premio Lolo de Periodismo Joven Laura Daniele, V Premio Lolo de Periodismo Joven Samuel Gutiérrez, IV Premio Lolo de Periodismo Joven Pedro J. Rodríguez, III Premio Lolo de Periodismo Joven Pablo J. Ginés, II Premio Lolo de Periodismo Joven María Gómez Fernández, I Premio Lolo de Periodismo Joven
Colabora jugando la loter铆a de Navidad con la Fundaci贸n beato Lolo

Homil铆a en la Misa de Acci贸n de Gracias por el Beato Manuel Lozano

Homil铆a del Sr. Obispo de Ja茅n, D. Ram贸n del Hoyo L贸pez, en la Misa de Acci贸n de Gracias por el Beato Manuel Lozano Garrido. Celebrada en la S.I.Catedral de Ja茅n, el pasado s谩bado, 19 de junio de 2010.

Saludos

1.- Sin duda que ha sido una verdadera y especial gracia, en la historia de nuestros d铆as, poder vivir desde muy cerca, un hecho singular e hist贸rico en nuestra Iglesia diocesana: la declaraci贸n como Beato del Siervo de Dios MANUEL LOZANO GARRIDO, en su Ciudad natal de Linares.

Nunca vamos ya a olvidar aquella solemne celebraci贸n del pasado d铆a doce, que supuso un torrente de gracias como la lluvia que quiso visitarnos en una especie de apoteosis final. Un laico de estas tierras, un cristiano de cuerpo entero, naci贸, creci贸 y le tenemos presente ante Dios, donde nos espera e intercede por sus amigos y por esta Iglesia querida de Ja茅n.

Por todo ello, desde este primer templo catedralicio de la Di贸cesis 鈥DAMOS GRACIAS A DIOS鈥, porque el camino seguido por el nuevo Beato, nos revela, muy por encima de todo, que la fuerza de Dios estuvo siempre presente en su vida. Queda patente que sin esa ayuda constante divina, Manuel Lozano no hubiera sido capaz de responder a tan dif铆ciles situaciones por las que atraves贸 su vida con sus solas fuerzas.

Damos gracias a Dios, sobre todo, no porque el nuevo Beato hiciera cosas grandes, que las hizo, sino porque siempre estuvo dispuesto para dejar que Dios actuara en 茅l. Aquellos par茅ntesis y parrafadas que manten铆a de vez en cuando con Dios revelan muy a las claras que era 鈥渆l amigo鈥 y, esta es, al fin y al cabo, la santidad: Dejar obrar a Dios en nosotros.

Damos gracias a Dios, porque a todos nosotros nos ha llegado ya la gran lecci贸n de su fe, esperanza y amor de nuevo Beato, siempre abierto a la amistad con Dios, a no soltarse de su mano, y con 脡l, hacer de lo extraordinario algo ordinario, lograr cosas grandes desde el amor que puso en todo, hasta en lo m谩s insignificante.

2.- Quien quiera comprender la orientaci贸n conciliar sobre la vocaci贸n universal a la santidad de todos los bautizados tendr谩 que acudir de los cap铆tulos 4 al 7 de la Constituci贸n Lumen Gentium, del Concilio Vaticano II, que debi贸 conocer y hasta seguir puntualmente su desarrollo, Manuel Lozano en aquellos a帽os sesenta, del siglo pasado, postrado en su sill贸n de ruedas. Hab铆a escuchado esta verdad, sin duda, en los c铆rculos de Acci贸n Cat贸lica, y con la ayuda de sacerdotes amigos y compa帽eros hizo completamente suyas, con vigor y sin titubeos, aquellas profundas ense帽anzas. Se dio cuenta de lo m谩s esencial en la vida de un cristiano, el objetivo intr铆nseco y fundamental de la Iglesia, dir铆amos, es la santidad, que 茅l entendi贸 correctamente como cumplimiento continuado, en nuestra vida, de la voluntad de Dios. Es hacer espacio para Dios, y, con mi vida llena de su presencia, lograr que Dios habite en el mundo. El mundo, as铆 se convierte en su reino, por la presencia de los laicos. Son l谩mparas encendidas que se abren paso entre tinieblas. Entendi贸 la santidad no como una cualidad moral, sino para que la Iglesia se convierta, por nosotros, en morada de Dios en el mundo. As铆 lo hizo y vivi贸 en su tierra y en su tiempo nuestro querido y venerado Beato, y nos marca, alegre desde el cielo, esta direcci贸n que le llev贸 a alcanzar la meta deseada.

3.- Estamos invitados a hacer el mismo recorrido, asidos de la mano de Jesucristo 鈥渆l s贸lo Santo鈥, cuyo Esp铆ritu vivifica a su Iglesia, 脡l la hace Santa, y de ella y en ella bebemos la fuerza y vigor para la santidad.

Todos los miembros de la Iglesia estamos llamados a聽 esta santidad, que nos llega de Dios, como escrib铆a San Pablo a los fieles de Tesal贸nica: 鈥淓sta es la voluntad de Dios: vuestra santificaci贸n鈥 (1 Tes 4, 3).

Sin embargo esta llamada universal a la santidad debemos vivirla en la diversidad de situaciones, condiciones y circunstancias de cada uno de nosotros. La 鈥渓lamada鈥 a seguirle es, para cada destinatario, distinta en matices. Dios quiere establecer con cada uno un proyecto 煤nico, irrepetible y determinado conforme a las cualidades personales depositadas en cada uno y que nos distinguen de los dem谩s. Dios no reemplaza nuestro ser, sino que lo potencia desde su Providencia y Gracia, para conducirlo a su plenitud: Esa es la Santidad, a la que se llega por el camino de la confianza y docilidad plena. Escribe San Pablo a los Efesios, en este sentido 鈥渁 cada uno de nosotros ha sido dada la gracias conforme a la medida del don de Cristo鈥 (Ef 4, 7).

As铆 lo hizo el Se帽or con Manuel Lozano, enfermo gran parte de su vida, y respondi贸, creci贸 en santidad y hoy, desde la presencia del Se帽or, nos invita a seguir sus caminos de entrega al amor de Dios.

4.- Las lecturas proclamadas de este Domingo nos recuerdan que el camino de la santidad no es f谩cil, como no lo fue el de Jesucristo.

Con frecuencia los mensajes del Se帽or son muy consoladores y suelen darnos 谩nimos para el camino, desde la misericordia y cercan铆a del coraz贸n de Jesucristo.

Hoy San Lucas, en el Evangelio (Lc 9, 18- 24) y el Profeta Zacar铆as en la primera lectura (Zac 12, 10- 11; 13, 1), nos aseguran que la misi贸n y vocaci贸n de Cristo pasar铆a por la cruz y que, tambi茅n quienes quieran ser sus disc铆pulos deber谩n cargar con su propia cruz y as铆 seguir al Maestro y Pastor.

El profeta tiene palabras de aliento y salvaci贸n. Se refiere a 鈥渦n esp铆ritu de gracia y clemencia鈥 en favor de un Salvador, pero a la vez anuncia que su salvaci贸n vendr谩 por su muerte, 鈥渕irar谩n al que traspasaron鈥, y habr谩 llanto profundo. Jes煤s, el Hijo de Dios, ser铆a al que traspasar铆an en la cruz y a quien se refer铆a la Profec铆a.

El Evangelista, nos refiere, por su parte, la encuesta que plante贸 el mismo Jes煤s de Nazaret ante los suyos, haci茅ndoles la siguiente pregunta: 驴Qui茅n soy yo? Pedro respondi贸 certeramente, inspirado por el Esp铆ritu: 鈥淓l Mes铆as de Dios鈥, Jes煤s no profundiza en aquella ocasi贸n sobre esta respuesta, lo har铆a m谩s adelante, pero les hizo estas dos afirmaciones, que no debieron gustar nada a sus Ap贸stoles: que 脡l, el Mes铆as, iba a ser entregado a la muerte y resucitar铆a al tercer d铆a, y adem谩s que 鈥el que quiera seguirle鈥 tendr铆a que negarse as铆 si mismo y as铆 seguirle鈥.

San Pablo, en la otra lectura, (Gal 3, 26- 29) nos da la clave para hacer nuestro camino y dar respuesta a las dificultades y cruces que nos llegan de contin煤o: Jesucristo es nuestra salvaci贸n, 鈥減orque a todos nos salva 脡l鈥, asegura a los G谩latas. En 脡l estar谩 siempre nuestro apoyo y confianza.

5.- Muy queridos fieles:

鈥淪in Cristo no podemos hacer nada鈥 (cf. Jn 15, 5).

Manuel Lozano Garrido esculpi贸 en su coraz贸n desde ni帽o esta gran verdad que aparece en el Evangelio de San Juan.

Mucho or贸 y rez贸 ante el Sant铆simo Sacramento y a la Sant铆sima Virgen Mar铆a. La oraci贸n arraiga siempre a la persona en el primado de Cristo y la conduce a la uni贸n 铆ntima con 脡l y con su Esp铆ritu.

El Santo tiene siempre la humildad y la valent铆a de responder siempre 鈥淪铆鈥, como Mar铆a lo hizo en el recorrido de su vida, confiada en Dios. Se entreg贸 sin titubear por caminos desconocidos por los que Dios les ir谩 conduciendo hasta la su encuentro con 脡l.

Buen camino el elegido por San Pablo del que nos habla en la lectura proclamada a los filipenses.

Dice abiertamente: 鈥減or 脡l (por Jesucristo) lo perd铆 todo y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo...S贸lo busco una cosa: olvid谩ndome de lo que queda atr谩s y lanz谩ndome a lo que est谩 por delante corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde arriba llama en Cristo Jes煤s鈥.

Su 煤nico tesoro no estaba aqu铆, estaba en el Cielo, y era Dios mismo.

Como Pablo y tantos santos, para Manuel Lozano estaba all铆 tambi茅n puesta su mirada: en Dios, en la eternidad. La esperaba y la deseaba. Por eso se despide con tanta paz y seguridad, pensando encontrarse un d铆a con los suyos.

6.- Una palabra final:

El proceso no ha concluido. Precisamos de otro milagro probado para su Canonizaci贸n: para que su culto pueda extenderse a toda la Iglesia. Pidamos su intercesi贸n. Hablemos a los enfermos, ayudemos a invocarle en situaciones extremas. Si Dios quisiera su canonizaci贸n de nuevo extender谩 su mano milagrosa bajo la petici贸n del Beato Manuel Lozano Garrido. 隆Ojal谩 pudieran a煤n contemplarlo nuestro ojos!

Agradecemos tambi茅n, una vez m谩s, a la Asociaci贸n 鈥淎migos de Lolo鈥 su buen hacer hasta lograr el alegre momento que estamos disfrutando, pero deber谩n continuar por el camino que le indico y haciendo conocer la rica figura del cristiano laico, Beato Manuel Lozano; llevar sus virtudes a las generaciones j贸venes y seguir manteniendo su esp铆ritu eucar铆stico, mariano, misionero, y defensor de la verdad. Preparen el nuevo Ritual para su fiesta anual diocesana, 3 de noviembre de cada a帽o, junto con la Comisi贸n que tanto y tan bien ha trabajado en la preparaci贸n del acto de beatificaci贸n. Gracias de coraz贸n a tantos colaboradores y benefactores, Instituciones p煤blicas, como el Excmo. Ayuntamiento de Linares, y otras muchas privadas.

Que el Beato Manuel Lozano Garrido, presente desde hoy por sus reliquias en esta primer Templo diocesano, interceda por nuestra querida Iglesia de Ja茅n, y mueva sobre todo los corazones de los ni帽os y j贸venes, a quienes le encomendamos de forma especial, junto con los enfermos, misioneros y periodistas.

Que as铆 sea.

Ms. Ram贸n del Hoyo L贸pez (Obispo de Ja茅n), 23/06/2010