Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundación Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«La Creación no es más que una iniciativa de diálogo del corazón de Dios, sin otro móvil que la generosidad»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
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Premios Lolo de Periodismo Joven

Laura M. Otón, IX Premio Lolo de Periodismo Joven Irene Pozo Hernández, VIII Premio Lolo de Periodismo Joven José Beltrán Aragoneses, VII Premio Lolo de Periodismo Joven Cristina Sánchez Aguilar, VI Premio Lolo de Periodismo Joven Laura Daniele, V Premio Lolo de Periodismo Joven Samuel Gutiérrez, IV Premio Lolo de Periodismo Joven Pedro J. Rodríguez, III Premio Lolo de Periodismo Joven Pablo J. Ginés, II Premio Lolo de Periodismo Joven María Gómez Fernández, I Premio Lolo de Periodismo Joven
Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

¡Que día tan maravilloso! Laus Deo!

Queridos amigos, hoy celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y Nuestra Madre, la Iglesia, nos invita a celebrarlo, sumándonos a una cadena de Oración por la Santificación de los Sacerdotes. Con lo dicho hasta ahora, ya podemos afirmar ¡qué día tan maravilloso!

Si ya es un día maravilloso, para los amigos de Lolo, es aún más grandioso, pues celebramos el V aniversario de la beatifiación de nuestro querido Manuel Lozano Garrido «Lolo».

Retrato de Lolo, por FanoPensando y planificando, desde este web de los amigos de Lolo, cómo sumarnos a la Jornada Mundial de Oración por los Sacerdotes, cómo celebrar la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, cómo celebrar el V aniversario de la beatifiación,... os debemos confesar que perdimos inutilmente algunas horas, ¿por qué inutilmente? os preguntaréis... pues porque este día tan maravilloso, este día de oración, ya lo había preparado Lolo por nosotros hace mucho, mucho tiempo.

Queremos compartir, con todos vosotros, dos escritos que Lolo nos regaló desde su corazón, desde su permanente celebración del Sagrado Corazón de Jesús: una oración (por los sacerdotes) y una reflexión (por la Caridad, por el Amor a la humanidad). Unámonos pues a esta cadena de oración pro los sacerdotes, como Lolo nos enseñó, y hagámoslo desde un corazón amante, como el de nuestro querido Lolo.

Os deseamos una feliz y especial jornada: jornada de celebración, jornada de oración...

Déjame tu corazón

«Un préstamo: déjame tu corazón por uno, dos, tres, cinco años que pueda vivir todavía. Tu corazón, no para el egoísmo de realizarlo todo fácil, sin esfuerzo, sino par ahacer bueno ese deber que es amarte a tu medida; que me da pena ver lo gigante que eres en eso del amor y el corazón de ratoncito que hemos de tener nosotros a la hora de corresponder» (Las golondrinas nunca saben la hora)

Oración por un sacerdote

El Beato Manuel Lozano Garrido, ofrecía sus dolores por los sacerdotes. El texto está transcrito para ser rezado a dos coros, A y B.

A.- Por él, Señor, que es un hombre «pinzado», despojado, por tu llamamiento de servicio, como yo lo fuera por tu requerimiento de dolor.

B.- Señor: yo, que ya nunca podré ser tentado de fuga en la soledad, porque la tengo hecha piedra en la vida, pero que sé del poderío de su sorbo, te vengo a pedir que robustezcas el temple de esos grandes y generosos solitarios, que no abren el picaporte de una puerta para huir, buscando la barra del bar, la taquilla del cine o el asiento del autocar de turismo, cuando la orfandad se les monta como un gorila y las paredes del pecho les crujen como los muelles por el hambre de caricias humanas, porque, más que la suya, les duele tu infinita soledad de Padre y, para aliviarla, trituran su corazón, como una espiga que, sembrada, ha de germinar en el surco cordial de los hombres.

A.- Jesús, a solas en el desierto, la montaña, el amor de los hombres, Getsemaní, la Cruz y el Sepulcro: hoy, en tu inmensa soledad, quiero comulgar con la mía en esa hostia de las vidas que se molieron en la piedra de su renuncia por Ti.

B.- Cuando a la tarde oscura el sufrimiento irremediable me haga sentir ciudadano de un universo de angustia, que la agonía esté aquí toda y ellos, en cambio, sientan un alivio, que sea como el del enfermo que vuelve a respirar sin fatiga.

A.- Cuando, recordando un camino, mis pies, que nunca se mueven, sientan como si temblara el pájaro de la nostalgia, que dos golondrinas levanten el vuelo en fe desde los suyos.

B.- Cuando la tarde pase su negra e insípida factura de monotonía y la ilusión únicamente parezca ser un capullo que puede malograrse, quédate con todos los centelleos, para que el gozo de la vocación les explote a ellos, luminosamente, en el pecho, como una estrella nueva.

A.- Cuando, Señor, la melancolía de no verte me despierte en la madrugada y me haga gritar de hambre de Ti, que tu ausencia me deje el desgarrón que el sol le hace al amanecer, pero que la noche, en cambio, siga siendo mía porque toda la luz se ha hecho en el alma de los que se te han consagrado.

B.- Que el postre que a veces necesito, se haga fruta de consolación sobre el humilde mantel de su alma.

A.- Que cuando añore una risa, sorba una lágrima, me urja compañía, rebusque un consuelo o necesite un diálogo, la risa vuele, se quede la lágrima, no venga el amigo, se ancle la tristeza, y el silencio se agigante, porque, lejos, la alegría, la paz, la solidaridad, el gozo y la palabra están en la vida de los hombres que por Ti se entierran en el olvido de las aldeas.

TODOS: Señor: por ellos y por su fruto, en tu soledad, el gozo de nuestras soledades.

www.amigosdelolo.com, 12/06/2015