Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundaci髇 Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático de la verdad en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«Chapuzas no, coraz贸n: o te das en todo o te echas a un lado, como los impotentes»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
Únete a los Amigos de Lolo en Facebook Únete a los Amigos de Lolo en Twitter
 

Premios Lolo de Periodismo Joven

Laura M. Otón, IX Premio Lolo de Periodismo Joven Irene Pozo Hernández, VIII Premio Lolo de Periodismo Joven José Beltrán Aragoneses, VII Premio Lolo de Periodismo Joven Cristina Sánchez Aguilar, VI Premio Lolo de Periodismo Joven Laura Daniele, V Premio Lolo de Periodismo Joven Samuel Gutiérrez, IV Premio Lolo de Periodismo Joven Pedro J. Rodríguez, III Premio Lolo de Periodismo Joven Pablo J. Ginés, II Premio Lolo de Periodismo Joven María Gómez Fernández, I Premio Lolo de Periodismo Joven
Segunda edici髇 del libro in閐ito del beato Lolo

Mar铆a es la criatura que de una manera 煤nica ha abierto la puerta a su creador

Contin煤a la catequesis semanal del papa por el A帽o de la Fe

CIUDAD DEL VATICANO, mi茅rcoles 19 diciembre 2012 (ZENIT.org).- Durante la habitual Audiencia de los mi茅rcoles, el santo padre Benedicto XVI sigui贸 desarrollando su catequesis semanal por el A帽o de la Fe, esta vez dedicada a la Madre de Dios, con el t铆tulo: 鈥淰irgen Mar铆a: Icono de la fe obediente鈥. A continuaci贸n el mensaje 铆ntegro para nuestros lectores.

Queridos hermanos y hermanas:

En el camino del Adviento, la Virgen Mar铆a tiene un lugar especial, como aquella que de un modo 煤nico ha esperado el cumplimiento de las promesas de Dios, acogiendo en la fe y en la carne a Jes煤s, el Hijo de Dios, en obediencia total a la voluntad divina. Hoy quisiera reflexionar con ustedes brevemente sobre la fe de Mar铆a a partir del gran misterio de la Anunciaci贸n.

Cha卯re kecharitomene, ho Kyrios meta sou鈥,鈥淎l茅grate, llena de gracia, el Se帽or est谩 contigo鈥 (Lc. 1,28). Estas son las palabras --relatadas por el evangelista Lucas--, con las que el arc谩ngel Gabriel saluda a Mar铆a. A primera vista el t茅rmino聽cha卯re, 鈥渁l茅grate鈥, parece un saludo normal, usual en la costumbre griega, pero esta palabra, cuando se lee en el contexto de la tradici贸n b铆blica, adquiere un significado mucho m谩s profundo. Este mismo t茅rmino est谩 presente cuatro veces en la versi贸n griega del Antiguo Testamento y siempre como un anuncio de alegr铆a para la venida del Mes铆as (cf. Sof. 3,14; Joel 2,21; Zac 9,9; Lam 4,21). El saludo del 谩ngel a Mar铆a es entonces una invitaci贸n a la alegr铆a, a una alegr铆a profunda, anuncia el fin de la tristeza que hay en el mundo frente al final de la vida, al sufrimiento, a la muerte, al mal, a la oscuridad del mal que parece oscurecer la luz de la bondad divina. Es un saludo que marca el comienzo del Evangelio, la Buena Nueva.

驴Pero por qu茅 Mar铆a es invitada a alegrarse de esta manera? La respuesta est谩 en la segunda parte del saludo: 鈥淓l Se帽or est谩 contigo鈥. Tambi茅n aqu铆, con el fin de comprender bien el significado de la expresi贸n debemos recurrir al Antiguo Testamento. En el libro de Sofon铆as encontramos esta expresi贸n鈥: 隆Grita de alegr铆a, hija de Si贸n!... El Rey de Israel, el Se帽or, est谩 en medio de ti鈥 隆El Se帽or, tu Dios, est谩 en medio de ti, es un guerrero victorioso!鈥 (3,14-17). En estas palabras hay una doble promesa hecha a Israel, a la hija de Si贸n: Dios vendr谩 como un salvador y habitar谩 en medio de su pueblo, en el vientre de la hija de Si贸n. En el di谩logo entre el 谩ngel y Mar铆a se realiza exactamente esta promesa: Mar铆a se identifica con el pueblo desposado con Dios, es en realidad la hija de Si贸n en persona; en ella se cumple la espera de la venida definitiva de Dios, en ella habita el Dios vivo.

En el saludo del 谩ngel, Mar铆a es llamada 鈥渓lena de gracia鈥; en griego el t茅rmino 鈥済racia鈥,聽charis, tiene la misma ra铆z ling眉铆stica de la palabra 鈥渁legr铆a鈥. Incluso en esta expresi贸n se aclara a煤n m谩s la fuente de la alegr铆a de Mar铆a: la alegr铆a proviene de la gracia, que viene de la comuni贸n con Dios, de tener una relaci贸n tan vital con 脡l, de ser morada del Esp铆ritu Santo, totalmente modelada por la acci贸n de Dios. Mar铆a es la criatura que de una manera 煤nica ha abierto la puerta a su Creador, se ha puesto en sus manos, sin l铆mites. Ella vive totalmente聽de la聽y聽en larelaci贸n con el Se帽or; es una actitud de escucha, atenta a reconocer los signos de Dios en el camino de su pueblo; se inserta en una historia de fe y de esperanza en las promesas de Dios, que constituye el tejido de su existencia. Y se somete libremente a la palabra recibida, a la voluntad divina en la obediencia de la fe.

El evangelista Lucas narra la historia de Mar铆a a trav茅s de un buen paralelismo con la historia de Abraham. As铆 como el gran patriarca fue el padre de los creyentes, que ha respondido al llamado de Dios a salir de la tierra en la que viv铆a, de su seguridad, para iniciar el viaje hacia una tierra desconocida y pose铆da solo por la promesa divina, as铆 Mar铆a conf铆a plenamente en la palabra que le anuncia el mensajero de Dios y se convierte en un modelo y madre de todos los creyentes.

Me gustar铆a hacer hincapi茅 en otro aspecto importante: la apertura del alma a Dios y a su acci贸n en la fe, tambi茅n incluye el elemento de la oscuridad. La relaci贸n del ser humano con Dios no anula la distancia entre el Creador y la criatura, no elimina lo que el ap贸stol Pablo dijo ante la profundidad de la sabidur铆a de Dios, 鈥溌u谩n insondables son sus designios e inescrutables sus caminos!鈥 (Rm. 11, 33). Pero as铆 aquel 鈥搎ue como Mar铆a--, est谩 abierto de modo total a Dios, llega a aceptar la voluntad de Dios, a煤n si es misteriosa, a pesar de que a menudo no corresponde a la propia voluntad y es una espada que atraviesa el alma, como prof茅ticamente lo dir谩 el viejo Sime贸n a Mar铆a, en el momento en que Jes煤s es presentado en el Templo (cf. Lc. 2,35). El camino de fe de Abraham incluye el momento de la alegr铆a por el don de su hijo Isaac, pero tambi茅n un momento de oscuridad, cuando tiene que subir al monte Moria para cumplir con un gesto parad贸jico: Dios le pidi贸 que sacrificara al hijo que le acababa de dar. En el monte el 谩ngel le dice: 鈥淣o alargues tu mano contra el ni帽o, ni le hagas nada, que ahora ya s茅 que eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu 煤nico hijo鈥 (Gen. 22,12); la plena confianza de Abraham en el Dios fiel a su promesa existe incluso cuando su palabra es misteriosa y dif铆cil, casi imposible de aceptar. Lo mismo sucede con Mar铆a, su fe vive la alegr铆a de la Anunciaci贸n, pero tambi茅n pasa a trav茅s de la oscuridad de la crucifixi贸n del Hijo, a fin de llegar hasta la luz de la Resurrecci贸n.

No es diferente para el camino de fe de cada uno de nosotros: encontramos momentos de luz, pero tambi茅n encontramos pasajes en los que Dios parece ausente, su silencio pesa sobre nuestro coraz贸n y su voluntad no se corresponde con la nuestra, con aquello que nos gustar铆a. Pero cuanto m谩s nos abrimos a Dios, recibimos el don de la fe, ponemos nuestra confianza en 脡l por completo --como Abraham y como Mar铆a--, tanto m谩s 脡l nos hace capaces, con su presencia, de vivir cada situaci贸n de la vida en paz y garant铆a de su lealtad y de su amor. Pero esto significa salir de s铆 mismos y de los propios proyectos, porque la Palabra de Dios es l谩mpara que gu铆a nuestros pensamientos y nuestras acciones.

Quiero volver a centrarme en un aspecto que surge en las historias sobre la infancia de Jes煤s narradas por san Lucas. Mar铆a y Jos茅 traen a su hijo a Jerusal茅n, al Templo, para presentarlo y consagrarlo al Se帽or como es requerido por la ley de Mois茅s: 鈥淭odo var贸n primog茅nito ser谩 consagrado al Se帽or鈥 (Lc. 2, 22-24). Este gesto de la Sagrada Familia adquiere un sentido m谩s profundo si lo leemos a la luz de la ciencia evang茅lica del Jes煤s de doce a帽os que, despu茅s de tres d铆as de b煤squeda, se le encuentra en el templo discutiendo entre los maestros. A las palabras llenas de preocupaci贸n de Mar铆a y Jos茅: 鈥淗ijo, 驴por qu茅 nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te and谩bamos buscando鈥, corresponde la misteriosa respuesta de Jes煤s: 鈥溌縋or qu茅 me buscaban? 驴No sab铆an que yo deb铆a estar en la casa de mi Padre?鈥 (Lc. 2,48-49). Es decir, en la propiedad del Padre, en la casa del Padre, como lo est谩 un hijo. Mar铆a debe renovar la fe profunda con la que dijo "s铆" en la Anunciaci贸n; debe aceptar que la precedencia la tiene el verdadero Padre de Jes煤s; debe ser capaz de dejar libre a ese Hijo que ha concebido para que siga con su misi贸n. Y el "s铆" de Mar铆a a la voluntad de Dios, en la obediencia de la fe, se repite a lo largo de toda su vida, hasta el momento m谩s dif铆cil, el de la Cruz.

Frente a todo esto, podemos preguntarnos: 驴c贸mo ha podido vivir de esta manera Mar铆a junto a su Hijo, con una fe tan fuerte, incluso en la oscuridad, sin perder la confianza plena en la acci贸n de Dios? Hay una actitud de fondo que Mar铆a asume frente a lo que le est谩 sucediendo en su vida. En la Anunciaci贸n, ella se siente turbada al o铆r las palabras del 谩ngel --es el temor que siente el hombre cuando es tocado por la cercan铆a de Dios--, pero no es la actitud de quien tiene temor ante lo que Dios puede pedir. Mar铆a reflexiona, se interroga sobre el significado de tal saludo (cf. Lc. 1,29). La palabra griega que se usa en el Evangelio para definir este 鈥渞eflexionar鈥, 鈥dielogizeto鈥, se refiere a la ra铆z de la palabra 鈥渄i谩logo鈥. Esto significa que Mar铆a entra en un di谩logo 铆ntimo con la Palabra de Dios que le ha sido anunciada, no la tiene por superficial, sino la profundiza, la deja penetrar en su mente y en su coraz贸n para entender lo que el Se帽or quiere de ella, el sentido del anuncio. Otra referencia sobre la actitud interior de Mar铆a frente a la acci贸n de Dios la encontramos, siempre en el evangelio de san Lucas, en el momento del nacimiento de Jes煤s, despu茅s de la adoraci贸n de los pastores. Se dice que Mar铆a 鈥済uardaba todas estas cosas, medit谩ndolas en su coraz贸n鈥 (Lc, 2,19); el t茅rmino griego essymballon, podr铆amos decir que Ella 鈥渦n铆a鈥, 鈥渏untaba鈥 en su coraz贸n todos los eventos que le iban sucediendo; pon铆a cada elemento, cada palabra, cada hecho dentro del todo y lo comparaba, los conservaba, reconociendo que todo proviene de la voluntad de Dios. Mar铆a no se detiene en una primera comprensi贸n superficial de lo que sucede en su vida, sino que sabe mirar en lo profundo, se deja interrrogar por los acontecimientos, los procesa, los discierne, y adquiere aquella comprensi贸n que solo la fe puede garantizarle. Y la humildad profunda de la fe obediente de Mar铆a, que acoge dentro de s铆 misma incluso aquello que no comprende de la acci贸n de Dios, dejando que sea Dios quien abra su mente y su coraz贸n. 鈥淔eliz de ti por haber cre铆do que se cumplir谩 lo que te fue anunciado de parte del Se帽or鈥 (Lc. 1,45), exclama la pariente Isabel. Es por su fe que todas las generaciones la llamar谩n bienaventurada.

Queridos amigos, la solemnidad de la Natividad del Se帽or, que pronto celebraremos, nos invita a vivir esta misma humildad y obediencia de la fe. La gloria de Dios se manifiesta en el triunfo y en el poder de un rey, no brilla en una ciudad famosa, en un palacio suntuoso, sino que vive en el vientre de una virgen, se revela en la pobreza de un ni帽o.

La omnipotencia de Dios, tambi茅n en nuestras vidas, act煤a con la fuerza, a menudo silenciosa, de la verdad y del amor. La fe nos dice, por lo tanto, que el poder inerme de aquel Ni帽o, al final gana al ruido de los poderes del mundo.

Traducido del original italiano por Jos茅 Antonio Varela V.

www.zenit.org, 20/12/2012