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Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
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驴De d贸nde viene Jes煤s?

Importante catequesis del santo padre sobre el origen de Cristo

CIUDAD DEL VATICANO, Mi茅rcoles, 2 de enero de 2013 (Zenit.org) Durante la habitual Audiencia de los mi茅rcoles, el papa Benedicto XVI se dirigi贸 a los 7.000 mil peregrinos que llegaron hasta el Aula Pablo VI para escuchar sus ense帽anzas. Esta vez, el tema estuvo centrado en la concepci贸n de Jesucristo por obra del Esp铆ritu Santo. A continuaci贸n el mensaje 铆ntegro para nuestros lectores.

Queridos hermanos y hermanas:

La Navidad del Se帽or con su luz ilumina nuevamente las tinieblas que muchas veces envuelve nuestro mundo y nuestro coraz贸n, y nos trae esperanza y gozo. 驴De d贸nde viene esta luz? Desde la gruta de Bel茅n en donde los pastores encontraron 鈥渁 Mar铆a, a Jos茅 y al ni帽o acostado en el pesebre鈥 (Lc. 2,16).聽 Delante a la Sagrada Familia se pone otra pregunta a煤n m谩s profunda: 驴C贸mo pudo aquel ni帽o d茅bil traer una novedad as铆 radical en el聽 mundo, al punto de cambiar el curso de la historia? 驴No hay quiz谩s algo misterioso sobre su origen que va m谩s all谩 de aquella gruta?

Siempre y nuevamente emerge la pregunta sobre el origen de Jes煤s, la misma que plante贸 el procurador Poncio Pilato durante el proceso: 鈥溌緿e d贸nde eres t煤?聽 (Juan 19,19). Si bien se trata de un origen muy claro: en el evangelio de Juan, cuando el Se帽or afirma: 鈥淵o soy el pan bajado del cielo鈥, los Jud铆os reaccionan murmurando: 鈥溌縉o es 茅ste Jes煤s, el hijo de Jos茅, cuyo padre y madre nosotros conocemos? 驴C贸mo puede decir: 鈥淗e descendido del cielo?鈥 (Juan 6,42).

Y poco despu茅s cuando los ciudadanos de Jerusal茅n se oponen con聽 fuerza delante del pretendido mesianismo de Jes煤s, afirmando que se sabe bien 鈥渄e d贸nde es; mas cuando venga el Cristo, nadie sabr谩 de d贸nde sea鈥 (Juan 7,27). El mismo Jes煤s hace notar que la pretenci贸n de conocer su origen es inadecuada, y as铆 ofrece una orientaci贸n para saber de d贸nde viene: no he venido de m铆 mismo, pero el que me envi贸 es verdadero, a quien vosotros no conoc茅is鈥. (Juan 7,28). Seguramente, Jes煤s es originario de Nazaret y naci贸 en Bel茅n, 驴pero qu茅 se sabe de su verdadero origen?

En los cuatro evangelios emerge con claridad la respuesta a la pregunta 鈥渄e d贸nde鈥 viene Jes煤s: su verdadero origen es el Padre, Dios; 脡l proviene totalmente de 脡l, si bien de manera diversa de los otros profetas o enviados de Dios que lo han precedido. Este origen del misterio de Dios, 鈥渜ue nadie conoce鈥 est谩 contenido en las narraciones sobre la infancia, en los evangelios de Mateo y de Lucas que estamos leyendo en este tiempo navide帽o. El 谩ngel Gabriel anuncia: 鈥淓l Esp铆ritu bajar谩 sobre ti, y la potencia del Alt铆simo te cubrir谩 con su sombra. Por lo tanto el que nacer谩 ser谩 santo y llamado Hijo de Dios鈥. (Lc 1,35).

Repetimos estas palabras cada vez que recitamos el credo, la profesi贸n de fe 鈥渆t incarnatus est de Spiritu Sancto, ex Maria Virgine鈥, 鈥減or obra del Esp铆ritu Santo se encarn贸 en el seno de la Virgen Mar铆a鈥. Delante de esta frase nos arrodillamos porque el velo que escond铆a a Dios, por as铆 decir se abre y su misterio insondable e inaccesible nos toca: Dios se vuelve Emanuel, 鈥淒ios con nosotros鈥.

Cuando escuchamos las misas compuestas por los grandes maestros de la m煤sica sacra -pienso por ejemplo a la Misa de la Coronaci贸n, de Mozart-聽 notamos f谩cilmente que se detiene de manera particular en esta frase, como queriendo expresar con el lenguaje universal de la m煤sica lo que las palabras no pueden manifestar: el misterio grande de Dios que se encarna y se hace hombre.

Si consideramos atentamente la expresi贸n 鈥減or obra del Esp铆ritu Santo, naci贸 en el seno de la V铆rgen Mar铆a鈥 encontramos que esta incluye cuatro elementos que act煤an. En modo expl铆cito son mencionados el Esp铆ritu Santo y Mar铆a, si bien se sobreentiende 鈥溍塴鈥 o sea el Hijo que se hizo carne en el vientre de la Virgen.

En la profesi贸n de fe, el Credo, Jes煤s es definido con diversos nombres: 鈥淪e帽or; Cristo; unig茅nito de Dios; Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; de la misma sustancia del Padre鈥 (credo nicenoconstantinopolitano). Vemos entonces que 鈥溍塴鈥 reenv铆a a otra persona, a la del Padre. El primer sujeto de esta frase es por lo tanto el Padre, que con el Hijo y el Esp铆ritu Santo, es el 煤nico Dios.

Esta afirmaci贸n del Credo no se refiere al ser eterno de Dios, sino m谩s bien nos habla de una acci贸n en la que toman parte tres personas divinas y que se realiza 鈥渆x Mar铆a V铆rgine鈥.

Sin ella el ingreso de Dios en la historia de la humanidad no habr铆a llegado a su fin y no habr铆a tenido lugar lo que es central en nuestra profesi贸n de fe: Dios es un Dios con nosotros. As铆, Mar铆a pertenece de manera irrenunciable a nuestra fe en el Dios que act煤a, que entra en la historia. Ella pone a disposici贸n toda su persona y 鈥渁cepta鈥 ser el lugar de la habitaci贸n de Dios.

A veces, tambi茅n en el camino y en la vida de fe podemos advertir nuestra pobreza, cuanto somos inadecuados delante al testimonio que debemos ofrecer al mundo.

Entretanto, Dios eligi贸 justamente una humilde mujer, en un pueblo desconocido, en una de las provincias m谩s lejanas del gran imperio romano. Siempre y tambi茅n en medio de las dificultades m谩s arduas que se van a enfrentar, tenemos que tener confianza en Dios, renovando la fe en su presencia y su acci贸n en nuestra historia, como en aquella de Mar铆a. 隆Nada es imposible a Dios! Con 脡l nuestra existencia camina siempre sobre un terreno seguro y est谩 abierta a un futuro de firme esperanza.

Al profesar en el Credo: 鈥減or obra del Esp铆ritu Santo se encarn贸 de Mar铆a Virgen鈥,聽 afirmamos que el Esp铆ritu Santo, como fuerza de Dios Alt铆simo obr贸 de manera misteriosa en la Virgen Mar铆a la concepci贸n del Hijo de Dios.

El evangelista Lucas reporta las palabras del arc谩ngel Gabriel: 鈥淓l Esp铆ritu descender谩 sobre ti y la potencia del Alt铆simo te cubrir谩 con su sombra鈥 (1,35). Hay dos indicaciones evidentes: la primera es en el momento de la creaci贸n. En el inicio del Libro del G茅nesis leemos que 鈥渆l esp铆ritu de Dios flotaba sobre las aguas鈥 (1,2); es el Esp铆ritu creador que dio vida a todas las cosas y al ser humano. Lo que sucedi贸 en Mar铆a, a trav茅s de la acci贸n del mismo Esp铆ritu divino, es una nueva creaci贸n: Dios que ha llamado al ser de la nada, con la Encarnaci贸n da vida a un nuevo inicio de la humanidad.

Los Padres de la Iglesia diversas veces hablan de Cristo como del nuevo Ad谩n, para subrayar el inicio de la nueva creaci贸n desde el nacimiento del Hijo de Dios en el seno de la Virgen Mar铆a. Esto nos hace reflexionar c贸mo la fe nos trae una novedad tan fuerte que produce un segundo nacimiento.

De hecho, en el inicio del ser cristianos est谩 el bautismo que nos hace renacer como hijos de Dios, nos hace participar a la relaci贸n filial que Jes煤s tiene con el Padre. Y quiero hacer notar c贸mo el bautismo se recibe, nosotros decimos: 鈥渟omos bautizados鈥 -est谩 en pasivo- porque nadie es capaz de volverse por s铆 mismo Hijo de Dios.聽 Es un don que es conferido gratuitamente.聽 San Pablo indica esta filiaci贸n adoptiva de los cristianos en un pasaje central de su Carta a los Romanos, en la que escribe: 鈥淭odos aquellos que son guiados por el Esp铆ritu de Dios, estos son hijos de Dios. Y vosotros no hab茅is recibido un esp铆ritu de esclavos para caer en el miedo, sino que hab茅is recibido el Esp铆ritu que nos vuelve hijos adoptivos, por medio del cual gritamos: 鈥溌bb谩! 隆Padre!鈥. El Esp铆ritu mismo, junto a nuestro esp铆ritu da testimonio que somos hijos de Dios鈥 (8,14-16), no siervos. Solamente si nos abrimos a la acci贸n de Dios, como Mar铆a, solamente si confiamos nuestra vida al Se帽or como a un amigo del cual uno se conf铆a totalmente, todo cambia, nuestra vida toma un nuevo sentido y un nuevo rostro: el de hijos de un Padre que nos ama y que nunca nos abandona.

Hemos hablado de dos elementos: el primero es el Esp铆ritu sobre las aguas, el Esp铆ritu Creador; hay entretanto otro elemento en las palabras de la Anunciaci贸n. El 谩ngel le dice a Mar铆a: 鈥淟a potencia del Alt铆simo te cubrir谩 con su sombra鈥. Es una invocaci贸n de la nube santa que, durante el camino del 茅xodo, se deten铆a sobre la Carpa del Encuentro, sobre el Arca de la Alianza, que el pueblo de Israel llevaba consigo, y que indicaba la presencia de Dios. (Cfr Ex 40,40,34-38). Mar铆a por lo tanto es la Carpa Santa, la nueva Arca de la Alianza: con su 鈥渟铆鈥 a las palabras del arc谩ngel, da a Dios una morada en este mundo, Aquel a quien el universo no puede contener toma morada en el vientre de una virgen.

Retornemos entonces a la cuesti贸n de la cual partimos, sobre el origen de Jes煤s, sintetizado en la pregunta de Pilato: 鈥溌緿e d贸nde eres tu?鈥.

En nuestras reflexiones aparece claro desde el inicio de los evangelios, cu谩l sea el verdadero origen de Jes煤s: 脡l es el Hijo unig茅nito del Padre, viene de Dios. Estamos delante a un gran y desconcertante misterio que celebramos en este tiempo de Navidad: El Hijo de Dios, por obra del Esp铆ritu Santo se encarn贸 en el seno de la Virgen Mar铆a. Es este un anuncio que resuena siempre nuevo y que trae en s铆 esperanza y alegr铆a a nuestro coraz贸n, porque nos dona cada vez la certeza que, a煤n si a veces nos sentimos d茅biles, pobres, incapaces delante de las dificultades y del mal del mundo, la potencia de Dios act煤a siempre y obra maravillas justamente en la debilidad. Su gracia es nuestra fuerza. (cfr 2 Cor 12,9-10). Gracias.

Traducido del original italiano por Sergio H. Mora

www.zenit.org, 02/01/2013