Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundación Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«La prensa es hoy uno de los vehículos más trascendentales para la propagación del mensaje evangélico»
- Beato Manuel Lozano Garrido. Sinaí nº 3, 1959 -
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Proceso de Canonización de Manuel Lozano Garrido

A raíz del centenario de la fundación de la Parroquia de S. Francisco de Linares (final de la década de los 80), se encontraron allí varios centenares de “aquellos jóvenes de Acción Católica” que se formaron en la militancia apostólica en su juventud y que en aquel momento estaban esparcidos por toda España. En aquella convivencia saltó como un volcán la respuesta a una pregunta lanzada allí: “¿Qué os parece si iniciamos el proceso de canonización de Lolo? Porque si tal proceso de canonización de LOLO llegara a feliz término podríamos decir que con su canonización se diría también “¡santa juventud de A.C!”
Aquel encuentro fue un avivar el rescoldo de algo que desde el 3 de noviembre de 1971 (fecha en que murió Lolo) había sido un sentir de todos los que lo conocieron y del que se hizo eco ya en aquellas fechas de su muerte el sacerdote periodista, y amigo de Lolo, José Luis Martín Descalzo en una conversación con otro sacerdote amigo, preparando un artículo sobre aquella muerte. Porque cuando murió Lolo, todos los que lo conocieron decían: “Hoy ha muerto un santo”.
Este es el primer paso de un Proceso de canonización: La fama de santidad. A partir de ahí, comienzan otros pasos imprescindibles: Por la longitud de años que lleva un proceso de esta índole no pueden tenerse garantías de continuidad si no se apoya en una institución, asociación, comunidad, etc, y no en un persona concreta que puede ser superada en el tiempo y en el trabajo necesario.
Y entonces nació la Asociación de amigos de Lolo: una asociación canónica, erigida por el Obispo de Jaén. Pero hay que recordar lo que alguien ha dicho con un gracejo singular: “Vamos a intentar canonizar a uno que pasó años y años sin poner los pies en una iglesia” (los 28 años de Lolo en un sillón de ruedas, recluido en su piso). Pero su casa se convirtió en “Iglesia viva” donde se celebraba la Eucaristía y donde se sembraba amor y comunión fraterna a raudales.          
Esta ASOCIACIÓN tiene unas notas dignas de resaltar: se trata de llevar el proceso de un “seglar” (la inmensa mayoría de los santos canonizados son clérigos o religiosos), y por una asociación “de seglares”. Son dos notas dignas de considerar precisamente por esa seglaridad, tanto del candidato como de los “actores”.
Porque precisamente ACTOR se llama a quien promueve el Proceso: en este caso  la Asociación de Amigos de Lolo.
Otro paso más: Acudir con esta petición al Obispo del lugar donde ocurrió la muerte del “candidato”. El Obispo consulta a los Obispos limítrofes su parecer sobre el asunto. En el caso, los Obispos de Andalucía contestaron –al conocer la vida de Lolo en detalle- con preciosas cartas que se conservan en las actas del proceso de canonización.
Entonces se avanza algo más, ya ante Roma: Una petición de permiso, o visto bueno, para iniciar el proceso en la diócesis del lugar de la muerte. A partir de aquella concesión del permiso desde Roma, y hasta el año 1996, se realizó la fase diocesana o  investigación diocesana: recopilación de documentos referentes al candidato que, desde este momento, ya tiene el título de SIERVO DE DIOS.
Se oye a los testigos que lo conocieron, intervienen historiadores que analizan toda la documentación que se haya recogido, teólogos que dictaminan sobre sus escritos, hasta que se llega a la solemne sesión de clausura de la fase diocesana.
Coincidiendo con aquellas fechas (abril 1996) se descubrió una placa conmemorativa en el lugar del nacimiento de Lolo (Plaza del Ayuntamiento).Durante esos años de investigación diocesana actuaba ante el tribunal del obispado de Jaén como interlocutor, entre la Asociación (actora) y el Tribunal, el POSTULADOR, oficio que desempeñó D. Carlos Martínez Marín, sacerdote cuya vocación tiene su origen en la Juventud de A. C. de Linares. 

Aquellos “inmensos y cuantiosos” volúmenes recopilados fueron llevados, para una nueva fase del proceso, a Roma.

www.amigosdelolo.com, 16/07/2006