Sitio Oficial del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo

Fundación Beato Manuel Lozano Garrido
Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo:
El primer periodista seglar elevado a los altares
"El periodista es catedrático en la universidad de la vida" (Beato Lolo)

«Quisiera ser como un alba, limpia y abierta a los grandes descubrimientos del día»
- Beato Manuel Lozano Garrido -
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Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

Una Pascua florida en un sillón de ruedas

Unas muletas, un bastón de ciego, un audífono, unas gafas, un sillón de ruedas… son materiales que simbolizan dolor y desesperación ante los ojos humanos. Pero las personas que utilizamos estos instrumentos lo vemos de otra manera, vemos en ellos  la mano de Dios por medio de personas que con su inteligencia ayudan a los demas a superar sus limitaciones físicas.

Lolo fue un usuario de muchos de estos materiales, pero, ante todo, fue conductor de su silla de ruedas, para pasar a ser conducido en esa silla.

Una silla vista, desde los ojos de muchos, como un altar del dolor, el sufrimiento y la desesperación. Pero Lolo, desde esa silla de ruedas, presidió una pascua florida, basada en la resurección de Cristo en él mismo. Al igual que la cruz, Lolo trasformó su silla de ruedas en una ofrenda a Dios por la cual llegó a ser altar pascual perpetuo en la resurección de Cristo en él y hacia los demás.

Su sillón de ruedas, ahora vacío y sin nadie a quien trasladar en el, es una llamada de Lolo hacia ese tabernáculo que somos los cristianos por medio del Espíritu Santo y que en ocasiones estamos paralizados por el pecado en nuestra silla de ruedas, viviendo en una cruz del dolor cuando hemos de saber conducir y ser conducidos por la fe hacia esa resurección que encontramos en Cristo.

Sepamos vivir en nuestra silla de limitaciones, conduciendo la misma y dejándonos conducir por aquellos que hoy en día pueden ayudarnos desde la tierra o bien desde el ejemplo que nos han dejado antes de resucitar en verdad con Cristo hacia el cielo.

Miremos sin aprensión nuestras limitaciones y sepamos ayudarnos en tantas sillas de ruedas que son los amigos.

Dejemos conducir nuestra silla de ruedas por Cristo sin preguntas inútiles que nos roban ese tiempo inestable de la vida.

Las personas con discapacidad, podemos transformar la silla de Lolo en un espejo donde reflejemos nuestra figura superpuesta a la de Lolo, y hagamos que ambas figuras se fundan en una pascua de resureccion interna y elevada a Dios.

I. Segura Madico (Presidente CECO y vicepresidente FIDACA), 23/04/2012