Debemos tener como verdad absoluta y apabullante que Dios, nuestro Padre del Cielo, quiere lo mejor para nosotros y debemos estar agradecidos por eso.
Debemos tener como verdad absoluta y apabullante que Dios, nuestro Padre del Cielo, quiere lo mejor para nosotros y debemos estar agradecidos por eso.
Que Dios siempre nos escucha es una verdad que debemos tener bien arraigada en nuestro corazón porque es absolutamente cierta.
Por nuestra fe sabemos que el Hijo de Dios es Alfa porque es el Principio, y es Omega porque es el final. Y es una fuerte vedad de fe.
El amor es la primera Ley de Dios porque el Amor del Todopoderoso es el quicio y la raíz de todo lo que hizo y hace.
A veces decimos que la esperanza es lo último que se pierde cuando, en realidad, no podemos perderla nunca porque Dios es su esencia.
Ciertamente que la oración es un instrumento espiritual del que no debemos hacer uso que no sea adecuado pues, de lo contrario, no haremos nada en nuestro bien.
Que Dios nos ama y nos tiene siempre en su pensamiento es una verdad que aceptamos de todo corazón; que es misericordioso, también.
No haya mejor para un creyente católico que saber que siempre Dios está a su lado. Y siempre es siempre.
Estar siempre sometidos a la santísima y sabia Providencia de Dios es, sin duda, lo mejor que podemos hacer sus hijos.
Dios está con nosotros porque, desde que nos creó, desde que creó a la humanidad, no nos ha abandonado nunca.
Para Lolo la Navidad era un tiempo donde incrementaba su generosidad en dación a Dios y a su prójimo.
Dios, que nos creó según su santísima Voluntad, nos quiere junto a su corazón porque nos ama sobre todas las cosas.