La Unión Católica de Informadores y Periodistas de España (UCIPE) ha concedido el X Premio Lolo de Periodismo Joven a Laura Ramírez, redactora de Europa Press. Desde la redacción de amigosdelolo.com le agradecemos su generosidad y cercanía atendiendo nuestra entrevista.

    • ¿Qué significa para ti haber ganado el premio Lolo?

Es mi primer premio como periodista y me siento emocionada y muy agradecida. Llevo diez años de trabajo en esta profesión y, en concreto, informando sobre los asuntos religiosos y durante todo este tiempo he podido dar voz a muchas personas, protagonistas de muchas historias, algunas de ellas muy duras. Este premio me dice, de alguna forma, que esas historias han llegado a la gente y han calado. Además, el Premio Lolo es un aliciente a seguir esforzándome para continuar informando con objetividad, profundidad y siendo sensible a las realidades más desconocidas y que necesitan ser escuchadas.

    • El jurado ha valorado de modo muy significativo tu capacidad para mostrar el rostro humano de la realidad, también en las situaciones de pobreza e injusticia en el Tercer Mundo, una realidad que nos muestra el rostro de Dios. ¿qué aporta este matiz a tu trabajo diario?

Desde mis comienzos y hasta la actualidad, mi puesto como redactora en la sección de Sociedad de Europa Press me ha permitido cubrir grandes eventos como la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, la beatificación de Juan Pablo II y un acontecimiento que nunca olvidaré por su relevancia, como es el Cónclave en el que fue elegido el Papa Francisco. Si bien, también me han tocado muy especialmente las historias personales de dificultad y superación y, sobre todo, las que he podido ver en países muy pobres como Benín, donde vimos el trabajo que realiza Manos Unidas con los niños explotados o las niñas víctimas de trata. También me impactó mucho viajar a Haití apenas un año y medio después del terremoto de 2010. No es lo mismo ver lo que ocurre en las noticias, a miles de kilómetros de distancia, que ver los edificios derruidos y a la gente intentando salir adelante en medio de la destrucción y la pobreza. En este sentido, lo que más me gusta de ser periodista es poder teletransportar al lector al centro de estas realidades y eso es lo que he intentado, que el lector pueda ponerse en la piel de los protagonistas de estas historias, transmitir sus emociones.

    • ¿Qué crees que aporta, o puede aportar, la figura del Beato Lolo a los periodistas de hoy?

Yo conocía al beato Lolo únicamente por las noticias que escribía cada año anunciando el ganador de este Premio. Ahora que he podido leer un poco más sobre él, creo que Lolo era un periodista con verdadera vocación y a los periodistas de hoy, a los «alfareros» de los periódicos, como él diría, que «amasan» las noticias, su figura puede aportarnos más conciencia sobre la responsabilidad que tenemos en nuestra pluma, o mejor dicho ahora, en nuestro teclado del portátil o incluso del móvil.

Lolo invitaba a los periodistas a «abrir pasmosamente sus ojos» y les ponía en la tarea de ganarse la fe de los lectores a base de «objetividad, esfuerzo, palpitación y espíritu veraz».

    • ¿Ha cambiado algo tu vida con este premio Lolo?

Creo que este premio que me concedió la UCIP-E hace apenas un mes, me va a servir de estímulo para seguir trabajando con esfuerzo, intentando informar cada vez mejor, intentando dar cada vez más voz a los que no la tienen, buscando el lado más humano de la noticia.Este premio no es solo un reconocimiento sino que para mí también representa una responsabilidad y una oportunidad para superarme.

 

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