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  4. La gallina de los huevos de oro está en la Montaña

No podemos negar que Manuel Lozano Garrido, como periodista de raza, sabe cómo encarar un tema sea cual sea el mismo. Y, al parecer, tanto es capaz de hablar sobre el mar y sus muchas aventuras como, ahora, de la montaña y de lo que la misma ofrece al hombre.

Es verdad que muchas veces podemos mirar al monte como “algo que está ahí”. Sin embargo, Lolo profundiza en lo que significa la misma en cuanto al aprovechamiento que se puede hacer de la misma si es que se tiene intención de hacerlo.

Lo que es, en resumen, algo que lo dice todo es que, para finalizar su artículo ponga sobre la mesa un menú en el que los productos son, precisamente, de la montaña, de lo que se puede obtener de ella. Y es que no todo va ser rendimiento pecuniario…

 

 

Publicado en Signo, el 16 de abril de 1955.

 

Cada árbol produce ocho mil pesetas

Hace unos meses, el Patrimonio Forestal solicitó de sus Guarderías una investigación para hallar troncos con doscientos años de vida. De la sierra de Quesada llegó entonces una carta que olía a resina y que había sido escrita por ciertas manos endurecidas. “Encontramos ya, decía la carta) pinos de quinientos años. Díganos si seguimos hasta los seiscientos”.

¿Qué ha hecho posible esta gestación de siglos? De un lado, la alta situación inaccesibles de las montañas. De otro, toda esa fauna silvestre que merodea entre las retamas.

LA “CAPRA HISPANICA”

Cuando llega septiembre, un hombre descuelga la escopeta y se echa el macuto a la espalda. Para su ojo, la Sierra ofrece abundantes conejos y unas bandas de perdices que se alzan morosamente, como en un paraíso del disparo. Allí no marraría ni un ciego. La paloma torcaz pulula entre la albahaca, y la ardilla ofrece un exquisito sabor piñonero. Palabras mayores son el corzo y el jabalí, que corren los límites de Cazorla y Peal. El zoo silvestre se nutre con el gato montés, la zorra, el tejón, el picapinos, la abubilla y el búho. En el azul, el águila real campea, colosa y soberana.

Mas Tiscar tiene también algo que se mantiene inmune al impacto de la Sarasqueta. Al atardecer, cuando el cielo se redondea en una curva de melocotón maduro, fijad la vista en el vértice de los picachos, erectos en su más fiera osadía. Allí se recorta la silueta ingravitante de la cabra montés, la rara capra hispanica que un día estuvo en trance de desaparición. Confiada, perfila las crestas, para luego, vértigo y gracia, ir descendiendo a la querencia del río. Primero lo hace, con audacia, la hembra, para que confíe el tímido cervatillo. El macho va aparte, porque en esta época deja a la madre la entera dedicación a la crianza.

EL HUEVO Y LA GALLINA

Nada produce el monte que no tenga su aplicación positiva. En sus “Cuentos de la Alambra”, Irving había de los copos de la Sierra bajados durante la noche en caballerías para su utilización refrescante. En el monte aún hay aldeas que explotan esos depósitos de nieve que son las torcas.

La auténtica gallina de los huevos de oro la tiene el monte en sus árboles; en el encinar, álamo, chopo, castaño y, sobre todo por su asequíbilidad, en el pino. Una unidad tipo o sea, cortable, puede sobrepasar muy bien las siete mil pesetas maderables en lugar de apeo. Además, aporta generosamente leña y carbón de sus ramas, alquitranes o resinas de la tea, materias primas para el papel de lo verde, corteza para la farmacia y alimento de la piña. Redondeando más las cifras de una planta maderera, podíamos llegar a esta liquidación:

En madera: Unos cinco metros cúbicos ……….. 7.500.-
En leña: 500 Kilos a 0,60; o carbón, 200 K. a 1,50 300.-
En Piña: Dos Hls. A 50 pesetas………… ……….. 100.-
En alquitrán: Tres cargas a 40 pesetas…… ……. 120.-
En candilejo: Tres kilos, a cinco pesetas… ……… 15.-
En concha: Una arroba a 3,50 pesetas……… … .. 3,50
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Total…. 8.038,50 (pesetas)
Una corta de 500 troncos podría dar unas 4.019.250 pesetas, lo que autoriza a un buen silbido de admiración.

EL DINERO, POR EL SUELO

Mas dejemos ya el árbol y descansemos ahora a la sombra umbría y rumorosa del bosque. Esa hierba que acaricia nuestros pies con la blandura de unas babuchas entra también en lo contabilizable. Cada oveja que la pasta ha de tributar 32,40 pesetas al año, y 200 una res vacuna. El esparto supone también un buen remanente: 500 pesetas la hectárea. Y si agregamos la miel de las colmenas, el total, con perdón, es como para golosearse los pulgares.

COMA A LA CARTA

Tantas subidas y bajadas nos han abierto las ganas de comer. Siéntese, amigo, a la mesa para un menú reconfortante: una buena olla podrida o cualquier otra cosa, a elegir de entre esta minuta genuinamente serrana.

Entremeses: Trocitos de jamón y queso serrano o aceitunas.

Verduras: Puntas de espárragos a la crema, setas con hierbas finas o mízcalos en salsa blanca.

Carnes: Gazapo relleno a la casera, salteado de perdiz a la camelia, corzo a la forestal o carnero con salsa picante.

Todo ello es asequible con un tiesto de albahaca o mejorana sobre la mesa. Para un posible abuso digestivo, la siguientes infusiones; manzanilla, poleo, hierbaluisa, té, y para los excitables, tila.

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