Kamiano, 21 de abril de 2010

Manuel Lozano Garrido, “Lolo”, nació en Linares (Jaén). Su vocación era la de ser periodista cristiano. A los 23 años se le manifiesta con fuerza una extraña enfermedad que, desde entonces, le tendrá en una silla de ruedas. Después se quedará totalmente paralítico, ciego e incluso incapaz de articular palabras con claridad.

A pesar de su parálisis, siguió escribiendo en periódicos y revistas, ayudado por otras personas y por un casette. Quienes leyeran sus artículos, sin conocerlo personalmente, no se imaginaban que hablara de todos los temas de la actualidad sin haber pisado la calle en muchos años.  La mirada de Lolo era profunda, porque se alimentaba de los sacramentos: ve a Dios y escucha el latido del mundo. En su “Decálogo del buen periodista” invita a abrir los ojos a todo lo que veamos y llenar nuestras manos de frescura para transmitir el milagro de la vida.

Lolo será beatificado el próximo 12 de junio en su Linares natal. Nos alegramos, desde nuestro blog, por este feliz acontecimiento.

En la historia de Lolo vemos cómo un paralítico, sin apenas salir de su casa, está atento a lo que pasa a su alrededor. ¿Me paro un poco cada día a pensar en las maravillas de la vida y dar gracias por tantas cosas que he recibido? ¿Soy capaz de ver a Dios en tantas personas y situaciones que me rodean?

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