“Prensa católica es algo que vive del fervor de los católicos” (Juan XXIII)

 

En la Circular número 7 de Sinaí, de abril de 1960, como colofón de esta, inserta Lolo la frase con la que encabezamos este segundo artículo de la, digamos, serie sobre aquella obra espiritual llamada así, Sinaí. Y  el caso es que no estaba mal llevaba aquella frase porque, en efecto, el éxito de Sinaí dependía, totalmente, de los propios católicos y, en especial, de aquellos que en su enfermedad la ofrecieran por otros, hermanos en la fe, que se ocupaban de los medios de comunicación.

Terminamos el primer artículo diciendo que en un momento determinado llegó la bendición de los obispos. Y es que en la Circular número 5 escribe Lolo que

“Esta es noticia que supone una fecha dora para “SINAI”: la primera bendición de un Obispo, en este caso el de Jaén, Excelentísimo y Reverendísimo , Sr. Don Félix Romero Mengíbar”.

Para, a continuación, insertar lo que refería arriba:

“No podemos menos de agradecer el encauzamiento de sus dolores, aunado con el de los demás enfermos adheridos a “SINAÍ” para conseguir, con tan valioso instrumento, la eficacia de la Prensa Católica. El Señor bendiga pródigamente a Vd., y a ese apostólico grupo de enfermos que generosamente consagran parte de sus méritos y oraciones a estos tan loables fines. Por mi parte, complacido, le bendigo paternal y efusivamente.”

Pero no sólo va a recibir la obra de Lolo, digamos, bendiciones de órganos de la Esposa de Cristo sino que la prensa, aquella por la que se oraba, también se hacía eco. Así, también en la Circular número 5, se dice esto:

”La revista “Enfermos Misioneros” ha dedicado una página a divulgar los fines de “SINAÍ”. De este forma entramos en una nueva fase de propagación. No olvidemos que, más que el número, lo importante es la eficacia”.

No hay duda alguna de que Lolo, que estaba enfermo hacía ya unos años en aquel 1959 pasaría por mejores y peores momentos. Esto lo decimos  porque para que apareciera otra Circular de Sinaí tuvieron que pasar unos cuantos meses, en concreto 5, para que viera la luz la número 7, que hemos citado arriba. Allí nos dice:

“Tengo que pediros un buen perdón, que tiene que ser tan generoso porque, a la vez, ha tardado demasiado en llegaros una nueva Circular. No obstante, quiero que deis crédito a mi justificación de una grave y prolongada enfermedad. En lo sucesivo tendremos en cuenta la circunstancia para que no falte la cita”.

Y, ciertamente, conociendo (por lo leído en sus libros) la forma de ser del Beato linarense, seguro que se vio muy apurado y se sintió, digamos, más que mal…

De todas formas, y a pesar de las contrariedades por las que pasaba Lolo, la obra creada por aquel impetuoso católico seguía su firme camino. Así, daba noticia, en mayo de 1960 y en la circular número 8 de Sinaí de la formación de dos grupos más, a saber, el que oraba por el diario “Ya” y el que hacía lo propio por “El Mensajero del C. de Jesús”. Y tampoco dejaron de hacerse eco de una labor tan meritoria en aquel entonces porque, según se nos dice al final de la citada Circular, la revista “Cruzada”, a la sazón órgano de Juventud de Acción Católica de Linares, hizo un “cariñoso comentario” sobre Sinaí.

Y eso es, digamos, algo más que de esperar porque fue allí, en “Cruzada” donde Lolo dejó escrito el viaje que hizo a Lourdes en mayo de 1958 a cuyo regreso a España surgiría en su corazón la idea de dar forma a los grupos “Sinaí”.

Y es que, en las cosas de Dios, nada es por casualidad.

(Continuará)

Puedes leer todos [ los artículos de la serie Lourdes-Sinaí-Lolo en este enlace ]

 

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