Santa María. Dulzura nuestra. Madre olorosa. Cielo con pájaros. Vacaciones. Talla románica. Plaza con niños y bicicletas. Carta de casa. Ventana con sol. Mano para guiar. Mano para apoyar la frene. Mano suavísima. Silla baja. Candela bendita. Huerta de recreo. Señora de los santos Ángeles. Volver a casa. Casa con las luces encendidas. Campana en el valle. Alivio en la agonía. Aceite claro. Fruta. Zafiro. Seda. Gozo y adorno sin par. “Buenas noches” con sueño. Pan. Agua. Vino. Flor de albérchigo. Palomica quieta. Vaso de exquisita ternura. Esposa. Hermana. Madre amable.

Dígnate concedernos una templada alegría, amor a los hombres y conocimiento de las  cosas. Amén

 

Como el mes de octubre es el dedicado al Rosario, el Director de “Sinaí” trae a las páginas de su revista la oración que aquí hemos puesto pues la misma corresponde al número  doble 74-75 y a los meses de septiembre y octubre de 1967. Y, ciertamente, aunque no es lo primero que pone en este número (va en la página 3 de las 8 que lo componen) creemos que sí es lo más importante y valía la  pena ponerlo para empezar pues es una forma preciosa de poner las cosas en su sitio.

En realidad, a nosotros nos salen, casi, unas letanías a la Madre de Dios y bien podríamos decir:

Santa María, ruega por nosotros,

Dulzura nuestra, ruega  por nosotros,

Madre olorosa, ruega por nosotros,

Cielo con pájaros, ruega por nosotros,

Y así hasta terminar:

Vaso de exquisita ternura, ruega por nosotros,

Esposa, ruega por nosotros,

Hermana, ruega por nosotros,

Madre amable, ruega por nosotros.

 

Y como el mes de octubre, lo mismo que pasa con el Santo Rosario, es el que la Esposa de Cristo dedica a tener muy en cuenta a los más desfavorecidos del mundo, se enseñorea el mismo con ser el del DOMUND donde cobra fuerza el “Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” que dijo Cristo en un momento más que apropiado y de una forma más que acertada. Y por eso escribe un Editorial de títuloDOMUND de la pobreza” que dice, por ejemplo, esto:

“Perdónanos, Señor, porque somo tercos y duros de corazón. Veinte siglos después de tus palabras todavía adoramos a Mammon. /…/ Sin embargo, pretendemos engañarte, Señor, nosotros miserables y falsos ilusos; no nos basta el sustento de cada día, el frigorífico y el televisor, ni el modesto utilitario. Queremos más y mejor…

Y lo hacemos hipócritamente, como el fariseo de la parábola, con muchos golpes de pecho, muchas perras chicas de limosna y mucha compunción de pacotilla, pero ambicionando más para nuestros adentros, más de lo preciso.

/…/

En fin, Señor, perdona a los hombres y a sus mezquindades. Que derrochen armamentos terroríficos lo que debieran destinar a mitigar el hambre del mundo.

Y perdónanos a nosotros, los demás dictadores, dictadorcillos y aprendices de faraones, que olvidamos ignominiosamente nuestra condición cristiana, abjurando de tu doctrina”.

Por otra parte, junto al apartado donde se recogen las altas y donativos que recibe “Sinaí” y el aumento de los llamados Socios Protectores, recoge este número, en el apartado “Buzón de ‘Sinaí’” esto que, entonces, era cosa casi crucial para según qué tipo de personas:

“Recibimos una emotiva y afectuosa carta de una enferma perteneciente al Grupo ‘El Ciervo’, de 23 años, inválida, escrita con la boca. Independientemente de tratar su caso cuando podamos, transcribimos algunos párrafos de su misiva, al mismo tiempo que damos su dirección, por si alguien quiere escribirle:

‘…mi única distracción es la radio, porque antes me sacaba mi padre en una silla de ruedas… pero ahora no puedo salir… me aburro mucho… me gustaría tener un televisor…’”

Y aquella que necesitaba aquello era Pilar Porras Murillo, de Jaraicejo (Cáceres) Y nosotros, desde esta distancia de decenios deseamos que se cumpliera su petición…

Y, como pasa en todos los números de “Sinaí”, las secciones dedicadas a difundir noticias que puedan elevar el alma por su sentido positivo, abundan aquí también. Así, en la de título “Medicina, Raya…” una noticia que visto hoy día quizá pueda parecernos casi simpática pero es que entonces eran otros tiempos…:

“Los cirujanos de Bristol Royal Infirmary creen haber resuelto los problemas técnicos del trasplante de hígado. Dieciocho de los veintiún experimentos realizados en cerdos han resultado satisfactorios.

Seiscientas vidas podrán ser salvadas anualmente en Inglaterra si se logra el trasplante de  hígado en las personas.”

Y uno de “Humor, Pasatiempos, Humor”:

“-Maestro: ¿Cómo es que tienes una oreja más larga que la otra?

-Alumno: ¡Cómo no la voy a tener si siempre me tira usted de la misma!

¡Oh tempora, Oh mores!”, podríamos decir y decimos…

Y no podemos, ni queremos, terminar este repaso a los números 74 y 75 de “Sinaí” sin hacer mención a la tan famosa “Operación Plus Ultra” que tanto éxito tuvo en otro tiempo. Y es que aquel año, 1967, fue rica en actos de abnegación y de heroísmo que muchos niños llevaron a cabo como, por ejemplo:

“Lorenza Gutiérrez Mariscal, de trece años, natural de Villanueva de la Reina (Jaén), que reparte su jornada entre la asistencia a sus ancianos abuelos, las faenas del campo para buscarles medios económicos con que poder vivir y las clases nocturnas.”

“José Ramón Pérez Berrueta, de Pasajes de San Pedro (Guipúzcoa). A sus once años cuida la casa y atiende a un hermano subnormal y paralítico y a su otra hermana, de seis años, así como a la madre, enferma y ciega desde hace poco tiempo. La hermana mayor trabaja en una fábrica y el padre se pasa la mitad del año embarcado en un bacaladero, por lo que José Ramón se tiene que encargar de los trabajos de la casa”.

Y un tercer caso de los muchos que aquí se aportan:

“José Gisbert Montoya, de doce años. Ha permanecido dos meses entre la vida y la muerte a consecuencia de las quemadura sufridas al intentar salvar de las llamas a dos hermanos pequeños. Aún tendrá que ser intervenido quirúrgicamente en octubre.“

Y creemos que no podemos terminar mejor que haciendo partícipes a los amables lectores que hay personas que comprenden muy bien lo que supone el amor al prójimo.

 

(Continuará)

 

Puedes leer todos los artículos de la serie Lourdes-Sinaí-Lolo en este enlace

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