Reportaje fotográfico de las I Jornadas de Comunicación Beato Lolo

I JORNADAS DE COMUNICACIÓN

Beato Lolo, comunicador de la Verdad

ORGANIZADAS POR

Texto: Manuel Miras
Fotografías: Fundación beato Lolo

Entre los días 17 y 19 de mayo de 2024, organizadas por la diócesis de Jaén y la Unión de Informadores y Periodistas de España (UCIPE), han tenido lugar en la Casa de la Iglesia de Jaén las I Jornadas de Comunicación, tituladas ‘Beato Lolo, comunicador de la Verdad’, en homenaje al primer periodista seglar elevado a los Altares: Manuel Lozano Garrido. En las mismas jornadas, la UCIPE ha celebrado el 40º aniversario de su fundación, por lo que ha participado una nutrida representación de socios y de su junta directiva, que han peregrinado para venerar los restos del beato Lolo.

El programa de las Jornadas estuvo compuesto por varias conferencias, el acto de entrega del XV premio Lolo de Periodismo Joven y sendas visitas culturales a la Catedral de Jaén, a Úbeda y Baeza. El colofón tuvo como escenario Linares, con la visita de los participantes a la sede de los Amigos de Lolo y la celebración de una Eucaristía en la Basílica de Santa María, donde reposan los restos del beato.

El encuentro comenzó con la llegada y la recepción de los participantes, un esperado reencuentro entre periodistas y amigos de Lolo, unidos en la devoción a Lolo durante todos estos años de proceso de Canonización.

Entre los días 17 y 19 de mayo de 2024, organizadas por la diócesis de Jaén y la Unión de Informadores y Periodistas de España (UCIPE), han tenido lugar en la Casa de la Iglesia de Jaén las I Jornadas de Comunicación, tituladas ‘Beato Lolo, comunicador de la Verdad’, en homenaje al primer periodista seglar elevado a los Altares: Manuel Lozano Garrido. En las mismas jornadas, la UCIPE ha celebrado el 40º aniversario de su fundación, por lo que ha participado una nutrida representación de socios y de su junta directiva, que han peregrinado para venerar los restos del beato Lolo.

El programa de las Jornadas estuvo compuesto por varias conferencias, el acto de entrega del XV premio Lolo de Periodismo Joven y sendas visitas culturales a la Catedral de Jaén, a Úbeda y Baeza. El colofón tuvo como escenario Linares, con la visita de los participantes a la sede de los Amigos de Lolo y la celebración de una Eucaristía en la Basílica de Santa María, donde reposan los restos del beato.

El encuentro comenzó con la llegada y la recepción de los participantes, un esperado reencuentro entre periodistas y amigos de Lolo, unidos en la devoción a Lolo durante todos estos años de proceso de Canonización.

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Oración por los periodistas y bienvenida

El obispo de Jaén, monseñor Sebastián Chico Martínez, fue el encargado de inaugurar el evento, invitando a los participantes a encomendarse al beato Lolo y rezando todos juntos, la oración del periodista, escrita por el propio Manuel Lozano. Posteriormente, el obispo de Jaén, impulsor de estas I Jornadas de Comunicación, daba la bienvenida a los asistentes y presentaba el programa de actividades, en las que compartir experiencias, hablar de periodismo y reflexionar sobre la figura del beato Lolo.

En concreto, monseñor Chico afirmó que “hace 50 años, cuando internet y la globalización, tal y como hoy la conocemos, estaban lejos del pensamiento y del trabajo de aquellos periodistas de entonces; cuando la inteligencia nunca se adornaba con el adjetivo de artificial y cuando todo era más rudimentario que hoy, hubo un periodista que, a pesar de sus muchas limitaciones físicas, tenía mucha inteligencia humana y mucha inteligencia espiritual: Manuel Lozano Garrido”.

Añadió el obispo de Jaén que “el beato Lolo supo ser periodista desde su sillón de ruedas, sin más tecnología que una falsilla fabricada con listones de madera para no torcer su letra, cuando aún sus manos se lo permitían, y una hermana que le hacía las veces de taquígrafa, de ayudante y de corresponsal. Pero su vocación, su tenacidad y su don natural de escritor, le hicieron ser testigo de su tiempo, conocer su realidad más cercana, pero también la más lejana; para hacer una denuncia profética de aquello que no se ajustaba a sus valores cristianos y humanistas; y para ser un referente del periodismo, cuyo legado sigue vigente en nuestros días”.

Finalizó don Sebastián, señalando que estos días queremos honrar la memoria de Lolo y darlo a conocer a tantas personas que no saben de su existencia, de su labor, de su vida; y que desconocen un legado que, como escritor, nos ha dejado. Estos días nos reúnen Lolo y la comunicación, en una era donde la información se difunde instantáneamente y los desafíos que enfrentamos son significativos y, también podríamos decir, que incluso arriesgados.

Oración por los periodistas y bienvenida

El obispo de Jaén, monseñor Sebastián Chico Martínez, fue el encargado de inaugurar el evento, invitando a los participantes a encomendarse al beato Lolo y rezando todos juntos, la oración del periodista, escrita por el propio Manuel Lozano. Posteriormente, el obispo de Jaén, impulsor de estas I Jornadas de Comunicación, daba la bienvenida a los asistentes y presentaba el programa de actividades, en las que compartir experiencias, hablar de periodismo y reflexionar sobre la figura del beato Lolo.

En concreto, monseñor Chico afirmó que “hace 50 años, cuando internet y la globalización, tal y como hoy la conocemos, estaban lejos del pensamiento y del trabajo de aquellos periodistas de entonces; cuando la inteligencia nunca se adornaba con el adjetivo de artificial y cuando todo era más rudimentario que hoy, hubo un periodista que, a pesar de sus muchas limitaciones físicas, tenía mucha inteligencia humana y mucha inteligencia espiritual: Manuel Lozano Garrido”.

Añadió el obispo de Jaén que “el beato Lolo supo ser periodista desde su sillón de ruedas, sin más tecnología que una falsilla fabricada con listones de madera para no torcer su letra, cuando aún sus manos se lo permitían, y una hermana que le hacía las veces de taquígrafa, de ayudante y de corresponsal. Pero su vocación, su tenacidad y su don natural de escritor, le hicieron ser testigo de su tiempo, conocer su realidad más cercana, pero también la más lejana; para hacer una denuncia profética de aquello que no se ajustaba a sus valores cristianos y humanistas; y para ser un referente del periodismo, cuyo legado sigue vigente en nuestros días”.

Finalizó don Sebastián, señalando que estos días queremos honrar la memoria de Lolo y darlo a conocer a tantas personas que no saben de su existencia, de su labor, de su vida; y que desconocen un legado que, como escritor, nos ha dejado. Estos días nos reúnen Lolo y la comunicación, en una era donde la información se difunde instantáneamente y los desafíos que enfrentamos son significativos y, también podríamos decir, que incluso arriesgados.

 

Comunicación e Iglesia: “nunca digas nunca jamás”

Seguidamente, la delegada de Medios de Comunicación de la Diócesis de Jaén, María Dolores Ocaña, presentaba a Josetxo Vera, director de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española y de la Comisión para las Comunicaciones Sociales; y consiliario de la UCIPE.

Bajo el título ‘Comunicación e Iglesia: nunca digas nunca jamás’, Vera expuso cómo “la comunicación está al servicio de, por un lado, la institución a la que servimos; y, por otra parte, de los periodistas. Hay que tratar de unir ambas realidades, para bien de la institución, que así hace pública su identidad, su imagen y su misión; y también para bien de los periodistas, ya que nos ponen en contacto con las personas a las que nos dirigimos”.

En esta misma línea, planteó que “las instituciones en la comunicación, lo que tienen que procurar, en nuestro caso de manera especial, pero siempre; que nuestra imagen se corresponda con lo que somos, con nuestra identidad. Es decir, que la Iglesia parezca, ante la gente, lo que es: el pueblo de Dios. Cuando hay mucha diferencia entre lo que somos y lo que parecemos, se dice que tenemos un problema de comunicación institucional y este sería el caso de la Iglesia”.

Vera interpeló a los presentes, exponiendo que, “en la Iglesia, todos somos responsables de la imagen, es decir, que la imagen de la Iglesia no es sólo la de los obispos o los sacerdotes, sino que es también la que proyectan los fieles laicos cuando van a misa, los cristianos cuando actúan en la vida pública. Con todas sus actuaciones, la gente compone en su cabeza una imagen de la Iglesia y tenemos que procurar involucrar a todo el mundo en mejorarla. Involucrarles, a partir de lo que ellos hacen, de su presencia como cristianos en todas las actividades de la vida: trabajo, familia, relaciones sociales, etc.”

Por último, el sacerdote –y periodista- concluyó diciendo que “para esa misión de configurar la imagen de la Iglesia, hay que saber que todo comunica, que comunican todos y que comunicamos con todo; es decir, que en la forma en que trabajamos o en la que nos relacionamos o en la que estamos en la iglesia o en la que asistimos a misa, estamos mostrando la fe que tenemos y lo que nosotros somos”.

 

Comunicación e Iglesia: “nunca digas nunca jamás”

Seguidamente, la delegada de Medios de Comunicación de la Diócesis de Jaén, María Dolores Ocaña, presentaba a Josetxo Vera, director de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española y de la Comisión para las Comunicaciones Sociales; y consiliario de la UCIPE.

Bajo el título ‘Comunicación e Iglesia: nunca digas nunca jamás’, Vera expuso cómo “la comunicación está al servicio de, por un lado, la institución a la que servimos; y, por otra parte, de los periodistas. Hay que tratar de unir ambas realidades, para bien de la institución, que así hace pública su identidad, su imagen y su misión; y también para bien de los periodistas, ya que nos ponen en contacto con las personas a las que nos dirigimos”.

En esta misma línea, planteó que “las instituciones en la comunicación, lo que tienen que procurar, en nuestro caso de manera especial, pero siempre; que nuestra imagen se corresponda con lo que somos, con nuestra identidad. Es decir, que la Iglesia parezca, ante la gente, lo que es: el pueblo de Dios. Cuando hay mucha diferencia entre lo que somos y lo que parecemos, se dice que tenemos un problema de comunicación institucional y este sería el caso de la Iglesia”.

Vera interpeló a los presentes, exponiendo que, “en la Iglesia, todos somos responsables de la imagen, es decir, que la imagen de la Iglesia no es sólo la de los obispos o los sacerdotes, sino que es también la que proyectan los fieles laicos cuando van a misa, los cristianos cuando actúan en la vida pública. Con todas sus actuaciones, la gente compone en su cabeza una imagen de la Iglesia y tenemos que procurar involucrar a todo el mundo en mejorarla. Involucrarles, a partir de lo que ellos hacen, de su presencia como cristianos en todas las actividades de la vida: trabajo, familia, relaciones sociales, etc.”

Por último, el sacerdote –y periodista- concluyó diciendo que “para esa misión de configurar la imagen de la Iglesia, hay que saber que todo comunica, que comunican todos y que comunicamos con todo; es decir, que en la forma en que trabajamos o en la que nos relacionamos o en la que estamos en la iglesia o en la que asistimos a misa, estamos mostrando la fe que tenemos y lo que nosotros somos”.

 

Visita nocturna a la Catedral de Jaén

Para finalizar la primera sesión de las Jornadas, los peregrinos de la UCIPE, pudieron conocer la Catedral de Jaén, con visita nocturna de la mano de Francisco Juan Martínez Rojas, deán de las catedrales de Jaén y Baeza.

Martínez Rojas, transmitió a los participantes, con gran autoridad, la historia, estructura, arte y anécdotas más significativas del templo, introduciéndoles también en la catequesis tallada en el coro. Asimismo, para culminar la visita el deán invitó a rezar a los peregrinos ante el Santo Rostro, un privilegio espiritual irrepetible.

 

Visita nocturna a la Catedral de Jaén

Para finalizar la primera sesión de las Jornadas, los peregrinos de la UCIPE, pudieron conocer la Catedral de Jaén, con visita nocturna de la mano de Francisco Juan Martínez Rojas, deán de las catedrales de Jaén y Baeza.

Martínez Rojas, transmitió a los participantes, con gran autoridad, la historia, estructura, arte y anécdotas más significativas del templo, introduciéndoles también en la catequesis tallada en el coro. Asimismo, para culminar la visita el deán invitó a rezar a los peregrinos ante el Santo Rostro, un privilegio espiritual irrepetible.

 

Comunicar para construir: la brújula del Papa Francisco y el beato Lolo

La sesión del sábado fue intensa y enriquecedora, con la presencia, junto al obispo de Jaén, del obispo de Cartagena-Murcia, monseñor José Manuel Lorca, presidente de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales; y del obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, responsable de Comunicación de ODISUR; que tomaron la palabra para saludar a los presentes. A continuación, tuvo lugar la ponencia impartida por Eva Fernández, corresponsal de COPE y TRECE TV en Roma, bajo el título ‘Comunicar para construir: la brújula del Papa Francisco y el beato Lolo’, que fue presentada por el presidente de la UCIPE, José María Legorburu, que aprovechó su intervención para dar las gracias a la Diócesis de Jaén y a los Amigos de Lolo la invitación para participar en las Jornadas y la cariñosa acogida de los peregrinos.

Comentó Eva Fernández que “cuando hablamos de una comunicación del encuentro, como la que practica el Papa Francisco y hemos aprendido del beato Lolo, lo que tenemos que intentar es mantener una mirada que sabe ver detrás de las apariencias, que sabe captar las sustancia, que no quiere pegarse a la superficialidad de los estereotipos y a la información espectáculo. El Papa Francisco y el beato Lolo son dos influencers que nos animan a combinar la información con la reflexión, la palabra con la escucha y el discernimiento con el amor”.

La segunda clave de la ponencia giró en torno a la labor de los periodistas: “quienes nos dedicamos a la comunicación, somos unos privilegiados. Tenemos entre manos un trabajo apasionante, porque la tarea de comunicar se puede traducir por ayudar a construir y, para conseguirlo, para no perdernos por el camino, contamos con esa guía que nos ha marcado tantas veces el Papa Francisco y que hemos comprobado en tantos escritos del beato Lolo. Es decir, necesitamos respirar la verdad de las buenas historias, historias que construyan, que nos ayuden a reencontrar las raíces y que nos den fuerzas para avanzar juntos”.

De la misma manera, la corresponsal de COPE y TRECE TV afirmó que “vivimos en un momento en el que debemos intentar volver a poner de moda la comunicación del encuentro, encontrarnos con el Evangelio, para ver si nuestra mentalidad se ajusta a Cristo o sólo refleja una ideología o quizás nuestros propios prejuicios. Que comprendamos que comunicar no es someter a juicio cada circunstancia, cada noticia que ocurre en la iglesia, cada mensaje del Papa, según los gustos de cada uno.  El beato Lolo también nos alertaba sobre un mundo tan complicado y tan dividido como a él le tocó vivir, en un ambiente de Guerra Civil. Uno de los mayores testimonios que hoy podemos dar, como comunicadores, es aceptar que las diferencias –que las hay- no implican enemistad; que no es sano que estemos todos cortados por el mismo patrón y que nuestra auténtica bandera común es el Evangelio.

En esta misma línea, señaló que “es nuestra hora, la de todos los que queremos comprometernos con el mundo en el que nos movemos, en el trabajo, en la cultura, en la enseñanza, cuando vamos a hacer la compra, en el colegio de nuestros hijos, cuando acudimos al médico, cuando sacamos a pasear al perro, en el gimnasio, etc. Ahí es donde nos esperan todos los que están ansiosos de conocer la novedad y la alegría del Evangelio. Es ahí donde escuchamos los latidos del mundo, donde nos encontramos con los demás y nuestra misión adquiere un resultado multiplicador.

Asimismo, Eva Fernández recordó que “no podemos olvidar que, después de haber tenido la suerte de estar en Linares, en la tierra de Lolo, tal como él hizo, debemos seguir su rastro, es el momento en el que hay que salir al campo y darlo todo porque todos somos Iglesia. Todos podemos contribuir a mostrar también el Evangelio al mundo, dando importancia a la palabra encuentro, porque comunicar el Evangelio implica dejar poso, y basta un gesto, basta una actitud. ¡Ahora es el momento!”, exclamó.

Por último, la periodista concluyó diciendo que “hemos de procurar que este encuentro de comunicación que hemos vivido en Jaén, no sea únicamente una muesca más en el catálogo de experiencias de nuestra vida. Sería una lástima que fuera un simple postureo, porque ahora es el tiempo. Es el momento de ser conscientes de que la fe es algo para el presente, para la vida diaria, para hacer real el Evangelio, hoy y aquí”, terminó.

 

Comunicar para construir: la brújula del Papa Francisco y el beato Lolo

La sesión del sábado fue intensa y enriquecedora, con la presencia, junto al obispo de Jaén, del obispo de Cartagena-Murcia, monseñor José Manuel Lorca, presidente de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales; y del obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, responsable de Comunicación de ODISUR; que tomaron la palabra para saludar a los presentes. A continuación, tuvo lugar la ponencia impartida por Eva Fernández, corresponsal de COPE y TRECE TV en Roma, bajo el título ‘Comunicar para construir: la brújula del Papa Francisco y el beato Lolo’, que fue presentada por el presidente de la UCIPE, José María Legorburu, que aprovechó su intervención para dar las gracias a la Diócesis de Jaén y a los Amigos de Lolo la invitación para participar en las Jornadas y la cariñosa acogida de los peregrinos.

Comentó Eva Fernández que “cuando hablamos de una comunicación del encuentro, como la que practica el Papa Francisco y hemos aprendido del beato Lolo, lo que tenemos que intentar es mantener una mirada que sabe ver detrás de las apariencias, que sabe captar las sustancia, que no quiere pegarse a la superficialidad de los estereotipos y a la información espectáculo. El Papa Francisco y el beato Lolo son dos influencers que nos animan a combinar la información con la reflexión, la palabra con la escucha y el discernimiento con el amor”.

La segunda clave de la ponencia giró en torno a la labor de los periodistas: “quienes nos dedicamos a la comunicación, somos unos privilegiados. Tenemos entre manos un trabajo apasionante, porque la tarea de comunicar se puede traducir por ayudar a construir y, para conseguirlo, para no perdernos por el camino, contamos con esa guía que nos ha marcado tantas veces el Papa Francisco y que hemos comprobado en tantos escritos del beato Lolo. Es decir, necesitamos respirar la verdad de las buenas historias, historias que construyan, que nos ayuden a reencontrar las raíces y que nos den fuerzas para avanzar juntos”.

De la misma manera, la corresponsal de COPE y TRECE TV afirmó que “vivimos en un momento en el que debemos intentar volver a poner de moda la comunicación del encuentro, encontrarnos con el Evangelio, para ver si nuestra mentalidad se ajusta a Cristo o sólo refleja una ideología o quizás nuestros propios prejuicios. Que comprendamos que comunicar no es someter a juicio cada circunstancia, cada noticia que ocurre en la iglesia, cada mensaje del Papa, según los gustos de cada uno.  El beato Lolo también nos alertaba sobre un mundo tan complicado y tan dividido como a él le tocó vivir, en un ambiente de Guerra Civil. Uno de los mayores testimonios que hoy podemos dar, como comunicadores, es aceptar que las diferencias –que las hay- no implican enemistad; que no es sano que estemos todos cortados por el mismo patrón y que nuestra auténtica bandera común es el Evangelio.

En esta misma línea, señaló que “es nuestra hora, la de todos los que queremos comprometernos con el mundo en el que nos movemos, en el trabajo, en la cultura, en la enseñanza, cuando vamos a hacer la compra, en el colegio de nuestros hijos, cuando acudimos al médico, cuando sacamos a pasear al perro, en el gimnasio, etc. Ahí es donde nos esperan todos los que están ansiosos de conocer la novedad y la alegría del Evangelio. Es ahí donde escuchamos los latidos del mundo, donde nos encontramos con los demás y nuestra misión adquiere un resultado multiplicador.

Asimismo, Eva Fernández recordó que “no podemos olvidar que, después de haber tenido la suerte de estar en Linares, en la tierra de Lolo, tal como él hizo, debemos seguir su rastro, es el momento en el que hay que salir al campo y darlo todo porque todos somos Iglesia. Todos podemos contribuir a mostrar también el Evangelio al mundo, dando importancia a la palabra encuentro, porque comunicar el Evangelio implica dejar poso, y basta un gesto, basta una actitud. ¡Ahora es el momento!”, exclamó.

Por último, la periodista concluyó diciendo que “hemos de procurar que este encuentro de comunicación que hemos vivido en Jaén, no sea únicamente una muesca más en el catálogo de experiencias de nuestra vida. Sería una lástima que fuera un simple postureo, porque ahora es el tiempo. Es el momento de ser conscientes de que la fe es algo para el presente, para la vida diaria, para hacer real el Evangelio, hoy y aquí”, terminó.

 

No sólo lifestyle, gastro y bailes: el impulso de la divulgación de redes sociales

Tras la conferencia de la corresponsal de COPE y TRECE TV en Roma, tuvo lugar un diálogo entre el presidente de la UCIPE, José María Legorburu y Fernando Bonete, XV Premio Lolo de Periodismo Joven. Bonete es doctor en Comunicación Social, profesor de Periodismo en la Universidad CEU San Pablo, crítico literario y cultural de El Debate, COPE y TRECE TV; e influencer en Instagram con casi medio millón de seguidores. La conversación llevó por título ‘No sólo lifestyle, gastro y bailes: el impulso de la divulgación de redes sociales’.

En la conversación, Bonete comentó, en relación a la adicción a las redes sociales (o lo malas que pueden ser éstas), “como hay un estereotipo negativo sobre las redes sociales, recordando que en los estereotipos (no así en los prejuicios) siempre hay un fondo de verdad, y es cierto que las redes sociales han arrastrado a una adicción muy fuerte a sus plataformas, pero también al teléfono móvil, y esto ha hecho que perdamos el contacto con la realidad, que tengamos una compulsión, una pérdida de control cuando pensamos y usamos las redes sociales, hasta el punto de que perdemos la noción del tiempo”. A este respecto, destacó como “también perdemos la noción de lo verdaderamente importante, que son las relaciones personales, presenciales, en carne y hueso. Se nos olvida que lo que ocurre en redes sociales no siempre responde, o no responde una mayoría de veces, a cómo nos relacionamos en la realidad”.

Añadió el Premio Lolo 2023 que “en las redes sociales, por una parte, se ejerce un control negativo sobre nosotros, cuando se nos cabrea con contenido que el algoritmo sabe que nos van a enfadar, para que nos quedemos mucho tiempo y reaccionemos mal ante esos contenidos, y eso nos genera un malestar fuerte que luego trasladamos a la realidad fuera de la red social”. Precisó también que “en otras ocasiones, el algoritmo nos enseña sólo cosas que nos gustan, para que estemos cómodos, pero que esa comodidad permanente tampoco es un reflejo de lo que luego ocurre en la realidad, no todo puede estar a nuestro gusto, en la vida real”.

Por otro lado, durante el diálogo, el galardonado también ilustró a los presentes acerca del periodismo cultural, de su presencia en los medios tradicionales y en los digitales, explicando que van un poco a la par, en el sentido de que la cobertura periodística o divulgación mediante la cultura, van muy de la mano del interés del público: “hoy en día, la cultura no es el contenido más demandado. Hay una preferencia por la polémica, por el escándalo o por las noticias negativas, pero, al mismo tiempo, es verdad que sí vengo notando, de unos años a esta parte, un crecimiento del interés de la audiencia por contenidos culturales, contenidos que, de verdad, entroncan con lo que el ser humano busca, más allá de lo inmediato; es decir, contenidos que entroncan con el interés profundo que tienen las personas de crear una comunidad en torno a algo que verdaderamente tiene un valor que va más allá de las 24 horas o de una simple polémica”.

Otro de los aspectos que destacó Bonete fue el de la inteligencia artificial (IA) y cómo puede afectar a la profesión periodística y a la comunicación, cuestión que aborda en su último libro La guerra imaginaria. En este sentido, defendió la idea de que la IA es una herramienta que puede ser utilizada para bien o para mal, a la que se le ha atribuido, sin embargo, una muy mala prensa: “realmente, la IA, en el actual estado técnico y científico de desarrollo, no puede ocasionar todo eso que muchas veces se dice, como qué va a conquistar la humanidad o va a superar a la humanidad, ni mucho menos. La inteligencia artificial, ahora mismo, no está en ese punto de desarrollo y, seguramente, nunca lo alcance, porque nunca va a superar las potencialidades humanas de la emoción, de la amistad, del amor, de la fe, etc.”. Para concluir, afirmó que “desde el punto de vista científico-técnico, el desarrollo de este tipo de herramientas están aún muy lejos de una verdadera inteligencia, por lo que no deberíamos preocuparnos tanto de su negatividad, como de las oportunidades que nos ofrece para progresar”.

 

No sólo lifestyle, gastro y bailes: el impulso de la divulgación de redes sociales

Tras la conferencia de la corresponsal de COPE y TRECE TV en Roma, tuvo lugar un diálogo entre el presidente de la UCIPE, José María Legorburu y Fernando Bonete, XV Premio Lolo de Periodismo Joven. Bonete es doctor en Comunicación Social, profesor de Periodismo en la Universidad CEU San Pablo, crítico literario y cultural de El Debate, COPE y TRECE TV; e influencer en Instagram con casi medio millón de seguidores. La conversación llevó por título ‘No sólo lifestyle, gastro y bailes: el impulso de la divulgación de redes sociales’.

En la conversación, Bonete comentó, en relación a la adicción a las redes sociales (o lo malas que pueden ser éstas), “como hay un estereotipo negativo sobre las redes sociales, recordando que en los estereotipos (no así en los prejuicios) siempre hay un fondo de verdad, y es cierto que las redes sociales han arrastrado a una adicción muy fuerte a sus plataformas, pero también al teléfono móvil, y esto ha hecho que perdamos el contacto con la realidad, que tengamos una compulsión, una pérdida de control cuando pensamos y usamos las redes sociales, hasta el punto de que perdemos la noción del tiempo”. A este respecto, destacó como “también perdemos la noción de lo verdaderamente importante, que son las relaciones personales, presenciales, en carne y hueso. Se nos olvida que lo que ocurre en redes sociales no siempre responde, o no responde una mayoría de veces, a cómo nos relacionamos en la realidad”.

Añadió el Premio Lolo 2023 que “en las redes sociales, por una parte, se ejerce un control negativo sobre nosotros, cuando se nos cabrea con contenido que el algoritmo sabe que nos van a enfadar, para que nos quedemos mucho tiempo y reaccionemos mal ante esos contenidos, y eso nos genera un malestar fuerte que luego trasladamos a la realidad fuera de la red social”. Precisó también que “en otras ocasiones, el algoritmo nos enseña sólo cosas que nos gustan, para que estemos cómodos, pero que esa comodidad permanente tampoco es un reflejo de lo que luego ocurre en la realidad, no todo puede estar a nuestro gusto, en la vida real”.

Por otro lado, durante el diálogo, el galardonado también ilustró a los presentes acerca del periodismo cultural, de su presencia en los medios tradicionales y en los digitales, explicando que van un poco a la par, en el sentido de que la cobertura periodística o divulgación mediante la cultura, van muy de la mano del interés del público: “hoy en día, la cultura no es el contenido más demandado. Hay una preferencia por la polémica, por el escándalo o por las noticias negativas, pero, al mismo tiempo, es verdad que sí vengo notando, de unos años a esta parte, un crecimiento del interés de la audiencia por contenidos culturales, contenidos que, de verdad, entroncan con lo que el ser humano busca, más allá de lo inmediato; es decir, contenidos que entroncan con el interés profundo que tienen las personas de crear una comunidad en torno a algo que verdaderamente tiene un valor que va más allá de las 24 horas o de una simple polémica”.

Otro de los aspectos que destacó Bonete fue el de la inteligencia artificial (IA) y cómo puede afectar a la profesión periodística y a la comunicación, cuestión que aborda en su último libro La guerra imaginaria. En este sentido, defendió la idea de que la IA es una herramienta que puede ser utilizada para bien o para mal, a la que se le ha atribuido, sin embargo, una muy mala prensa: “realmente, la IA, en el actual estado técnico y científico de desarrollo, no puede ocasionar todo eso que muchas veces se dice, como qué va a conquistar la humanidad o va a superar a la humanidad, ni mucho menos. La inteligencia artificial, ahora mismo, no está en ese punto de desarrollo y, seguramente, nunca lo alcance, porque nunca va a superar las potencialidades humanas de la emoción, de la amistad, del amor, de la fe, etc.”. Para concluir, afirmó que “desde el punto de vista científico-técnico, el desarrollo de este tipo de herramientas están aún muy lejos de una verdadera inteligencia, por lo que no deberíamos preocuparnos tanto de su negatividad, como de las oportunidades que nos ofrece para progresar”.

 

Entrega del premio Lolo de Periodismo Joven

Un momento especialmente emocionante fue la ceremonia de entrega del Premio Lolo de Periodismo Joven que, en su XV edición, fue otorgado a Fernando Bonete Vizcaino y que recibió el trofeo de manos de los obispos de Jaén y de Cartagena-Murcia rememorando la primera entrega de este galardón, que también fue entregado por el obispo de Jaén, por entonces, monseñor Ramón del Hoyo.

El Premio Lolo de la UCIPE representa los valores que se desprenden del legado como periodista del Beato Lolo y, como él, ha hecho que la verdad del Evangelio se haga presente en los medios en los que participa. Se trata de un galardón que busca recompensar y poner en valor la trayectoria de jóvenes periodistas que con su vida y labor siguen los pasos de Manuel Lozano Garrido.

Para cerrar la segunda sesión, el presidente de la UCIPE, José María Legorburu, hizo entrega a los obispos de un obsequio que representa los símbolos de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España: la pluma y la Cruz.

 

Entrega del premio Lolo de Periodismo Joven

Un momento especialmente emocionante fue la ceremonia de entrega del Premio Lolo de Periodismo Joven que, en su XV edición, fue otorgado a Fernando Bonete Vizcaino y que recibió el trofeo de manos de los obispos de Jaén y de Cartagena-Murcia rememorando la primera entrega de este galardón, que también fue entregado por el obispo de Jaén, por entonces, monseñor Ramón del Hoyo.

El Premio Lolo de la UCIPE representa los valores que se desprenden del legado como periodista del Beato Lolo y, como él, ha hecho que la verdad del Evangelio se haga presente en los medios en los que participa. Se trata de un galardón que busca recompensar y poner en valor la trayectoria de jóvenes periodistas que con su vida y labor siguen los pasos de Manuel Lozano Garrido.

Para cerrar la segunda sesión, el presidente de la UCIPE, José María Legorburu, hizo entrega a los obispos de un obsequio que representa los símbolos de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España: la pluma y la Cruz.

 

Visita a Úbeda y Baeza

Tras una comida de confraternización en la Casa de la Iglesia, la Diócesis de Jaén organizó para los peregrinos de UCIPE, una intensa visita guiada por Úbeda y Baeza, ciudades patrimonio de la Humanidad, con una cata de aceite incluida.

En Úbeda, de la mano de María Jesús (https://www.visitaubedaybaeza.com/) se disfrutó de un recorrido muy ameno y detallado por la Sacra Capilla del Salvador, el Palacio del Deán Ortega y la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares. Tras finalizar la primera visita y disfrutar de algunas anécdotas en la Plaza de Vázquez de Molina, llegó la hora de visitar la Sala museo Oleounión (Cooperativa la Unión https://cooperativaunion.es/) para conocer, de primera mano y con detalle, el proceso de la elaboración del aceite; gracias a la atención de Juana, que hizo disfrutar a los participantes de un grato y divertido momento, con una cata de sus aceites.

 

Visita a Úbeda y Baeza

Tras una comida de confraternización en la Casa de la Iglesia, la Diócesis de Jaén organizó para los peregrinos de UCIPE, una intensa visita guiada por Úbeda y Baeza, ciudades patrimonio de la Humanidad, con una cata de aceite incluida.

En Úbeda, de la mano de María Jesús (https://www.visitaubedaybaeza.com/) se disfrutó de un recorrido muy ameno y detallado por la Sacra Capilla del Salvador, el Palacio del Deán Ortega y la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares. Tras finalizar la primera visita y disfrutar de algunas anécdotas en la Plaza de Vázquez de Molina, llegó la hora de visitar la Sala museo Oleounión (Cooperativa la Unión https://cooperativaunion.es/) para conocer, de primera mano y con detalle, el proceso de la elaboración del aceite; gracias a la atención de Juana, que hizo disfrutar a los participantes de un grato y divertido momento, con una cata de sus aceites.

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Por último, el grupo se trasladó hasta Baeza, para visitar y conocer la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora. La visita, exterior e interior, contó con la guía de Pedro Narváez, quien mostró todo el esplendor de este templo de la Diócesis de Jaén.

 

Por último, el grupo se trasladó hasta Baeza, para visitar y conocer la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora. La visita, exterior e interior, contó con la guía de Pedro Narváez, quien mostró todo el esplendor de este templo de la Diócesis de Jaén.

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Linares: abrazándonos al beato Lolo

El domingo, 19 de mayo se celebró Pentecostés. No podía haber mejor manera de celebrar la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, que encontrarse directamente con el beato Lolo, en la sede de los Amigos de Lolo y celebrando la Eucaristía en la Basílica que guarda sus restos bajo el Altar Mayor.

En la tercera sesión de las Jornadas, los  participantes fueron recibidos en la sede de la Fundación beato Manuel Lozano Garrido, por los patronos de la misma; entre ellos, tres amigos personales de Lolo, que compartieron la vida de santidad de Lolo, Rafael Higueras, Pepe Moya y Pepe Utrera; así como Agustín González, Antonio Jiménez, Paco Montoro y Pedro Valcárcel. Los amigos de Lolo brindaron un encuentro inolvidable a los peregrinos, que tuvieron un encuentro personal con Lolo, gracias a este grupo de incansables, que llevan desde 1993 transmitiendo y compartiendo al mundo, la riqueza que supuso Lolo en sus vidas y la riqueza que supone hoy, como tesoro de la Iglesia.

La Fundación Beato Manuel Lozano Garrido ‘Lolo’, ha trasladado recientemente su sede al número 47 de la calle de Cánovas del Castillo (popularmente conocida como la calle del Pontón), siendo bendecida por el obispo de Jaén, monseñor Chico Martínez, el pasado 20 de febrero de 2024 en el marco de la visita pastoral que don Sebastián realizó al Arciprestazgo de Linares.

Ya en la sede, con total cercanía y sencillez, los Amigos de Lolo presentaron a los peregrinos el salón y despachos principales, donde se pueden encontrar documentos originales escritos y empleados por el beato, así como enseres de lo que fue su día a día, como utensilios para la Eucaristía. Así mismo, pudieron conocer el archivo histórico de todo el proceso de Beatificación y Canonización, hasta la fecha; así como unos paneles biográficos que presentan de forma visual la vida del beato linarense. Los participantes, algunos de los cuáles han recibido el Premio ¡Bravo! de la Conferencia Episcopal Española, pudieron ver colgado en la pared el diploma de la primera edición de este galardón (1971) otorgado al beato Lolo; retratándose con el mismo.

Josetxo Vera, Elsa González y Eva Fernández, los tres premios ¡Bravo!, posan junto al diploma del I premio ¡Bravo! que fue otorgado a Lolo en 1971

Otro momento de gran emoción fue el sellado del relicario con la reliquia del beato Lolo. Un detalle que los Amigos de Lolo retrasaron durante varias semanas, para poder hacerlo coincidir con el encuentro con los periodistas, amigos y devotos de Lolo. Este relicario preside ya la sede de la Fundación, donde se realizan diferentes encuentros, visitas y jornadas fomentando la amistad y devoción a este “santo” linarense.

Seguidamente, la UCIPE, asociación perfectamente conocedora de todo el proceso de Canonización del beato y del esfuerzo sobrehumano que supone su desarrollo; quiso rendir homenaje a los Amigos de Lolo, en general y al postulador de la Causa, Rafael Higueras, más en particular, por, según dijo el presidente de la UCIPE, José María Legorburu, “su labor incansable para preservar el legado de Lolo y para dar a conocer su vida y obra”. A continuación hizo entrega a Rafael Higueras del símbolo de la UCIPE, la pluma y la cruz.

Hay que señalar que los treinta años de trabajo incansable de los Amigos de Lolo, siguen dando sus frutos, ya que aparecen nuevos materiales, objetos y anécdotas sobre Lolo. En esta ocasión, han sido dos cintas magnetofónicas con la voz del beato, en las que, con una grabadora, podía dictar sus trabajos periodísticos para que luego fueran trascritos. Hay que recordar que Lolo, con una movilidad muy reducida, quedó ciego nueve años antes de fallecer, lo que no evitó que tuviera una profusa producción literaria y de artículos periodísticos. Por suerte, los peregrinos tuvieron la oportunidad de escuchar la voz de Manuel Lozano, como también visitar la réplica de la habitación en la que vivió los últimos años de su vida, incluida la mesa camilla sobre la que se celebraba “Misa en casa de Manolo” (como escribiría Martín Descalzo), su cama, su polo y una larga lista de objetos personales de Lolo.

Por último, para finalizar la visita, los periodistas dejaron sus mensajes en el Libro de Firmas que la Fundación ha puesto en marcha y que inauguró monseñor Chico Martínez, al bendecir la nueva sede.

 

Linares: abrazándonos al beato Lolo

El domingo, 19 de mayo se celebró Pentecostés. No podía haber mejor manera de celebrar la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, que encontrarse directamente con el beato Lolo, en la sede de los Amigos de Lolo y celebrando la Eucaristía en la Basílica que guarda sus restos bajo el Altar Mayor.

En la tercera sesión de las Jornadas, los  participantes fueron recibidos en la sede de la Fundación beato Manuel Lozano Garrido, por los patronos de la misma; entre ellos, tres amigos personales de Lolo, que compartieron la vida de santidad de Lolo, Rafael Higueras, Pepe Moya y Pepe Utrera; así como Agustín González, Antonio Jiménez, Paco Montoro y Pedro Valcárcel. Los amigos de Lolo brindaron un encuentro inolvidable a los peregrinos, que tuvieron un encuentro personal con Lolo, gracias a este grupo de incansables, que llevan desde 1993 transmitiendo y compartiendo al mundo, la riqueza que supuso Lolo en sus vidas y la riqueza que supone hoy, como tesoro de la Iglesia.

La Fundación Beato Manuel Lozano Garrido ‘Lolo’, ha trasladado recientemente su sede al número 47 de la calle de Cánovas del Castillo (popularmente conocida como la calle del Pontón), siendo bendecida por el obispo de Jaén, monseñor Chico Martínez, el pasado 20 de febrero de 2024 en el marco de la visita pastoral que don Sebastián realizó al Arciprestazgo de Linares.

Ya en la sede, con total cercanía y sencillez, los Amigos de Lolo presentaron a los peregrinos el salón y despachos principales, donde se pueden encontrar documentos originales escritos y empleados por el beato, así como enseres de lo que fue su día a día, como utensilios para la Eucaristía. Así mismo, pudieron conocer el archivo histórico de todo el proceso de Beatificación y Canonización, hasta la fecha; así como unos paneles biográficos que presentan de forma visual la vida del beato linarense. Los participantes, algunos de los cuáles han recibido el Premio ¡Bravo! de la Conferencia Episcopal Española, pudieron ver colgado en la pared el diploma de la primera edición de este galardón (1971) otorgado al beato Lolo; retratándose con el mismo.

Josetxo Vera, Elsa González y Eva Fernández, los tres premios ¡Bravo!, posan junto al diploma del I premio ¡Bravo! que fue otorgado a Lolo en 1971

Otro momento de gran emoción fue el sellado del relicario con la reliquia del beato Lolo. Un detalle que los Amigos de Lolo retrasaron durante varias semanas, para poder hacerlo coincidir con el encuentro con los periodistas, amigos y devotos de Lolo. Este relicario preside ya la sede de la Fundación, donde se realizan diferentes encuentros, visitas y jornadas fomentando la amistad y devoción a este “santo” linarense.

Seguidamente, la UCIPE, asociación perfectamente conocedora de todo el proceso de Canonización del beato y del esfuerzo sobrehumano que supone su desarrollo; quiso rendir homenaje a los Amigos de Lolo, en general y al postulador de la Causa, Rafael Higueras, más en particular, por, según dijo el presidente de la UCIPE, José María Legorburu, “su labor incansable para preservar el legado de Lolo y para dar a conocer su vida y obra”. A continuación hizo entrega a Rafael Higueras del símbolo de la UCIPE, la pluma y la cruz.

Hay que señalar que los treinta años de trabajo incansable de los Amigos de Lolo, siguen dando sus frutos, ya que aparecen nuevos materiales, objetos y anécdotas sobre Lolo. En esta ocasión, han sido dos cintas magnetofónicas con la voz del beato, en las que, con una grabadora, podía dictar sus trabajos periodísticos para que luego fueran trascritos. Hay que recordar que Lolo, con una movilidad muy reducida, quedó ciego nueve años antes de fallecer, lo que no evitó que tuviera una profusa producción literaria y de artículos periodísticos. Por suerte, los peregrinos tuvieron la oportunidad de escuchar la voz de Manuel Lozano, como también visitar la réplica de la habitación en la que vivió los últimos años de su vida, incluida la mesa camilla sobre la que se celebraba “Misa en casa de Manolo” (como escribiría Martín Descalzo), su cama, su polo y una larga lista de objetos personales de Lolo.

Por último, para finalizar la visita, los periodistas dejaron sus mensajes en el Libro de Firmas que la Fundación ha puesto en marcha y que inauguró monseñor Chico Martínez, al bendecir la nueva sede.

Más tarde, tuvo lugar la Eucaristía de clausura de las I Jornadas de Comunicación en la Basílica menor de Santa María la Mayor, donde –bajo su altar- se encuentran los restos del beato Manuel Lozano Garrido; que fue presidida por monseñor Lorca Planes y concelebrada por el obispo de Jaén y varios sacerdotes, entre ellos, el párroco y Rafael Higueras. La ceremonia contó la presencia de numerosos linarenses que acompañaron a los periodistas de la UCIPE. La ceremonia estuvo amenizada por la coral MusicAlma, corriendo las ofrendas a cargo del presidente y la vicepresidenta primera de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España, José María Legorburu y Cristina Sánchez-Aguilar, respectivamente; y de un patrono de la Fundación beato Lolo, Carlos Chamorro.

Las Jornadas concluyeron con una comida de confraternización, antes de regresar los periodistas peregrinos de UCIPE a sus diferentes puntos de origen.

Más tarde, tuvo lugar la Eucaristía de clausura de las I Jornadas de Comunicación en la Basílica menor de Santa María la Mayor, donde –bajo su altar- se encuentran los restos del beato Manuel Lozano Garrido; que fue presidida por monseñor Lorca Planes y concelebrada por el obispo de Jaén y varios sacerdotes, entre ellos, el párroco y Rafael Higueras. La ceremonia contó la presencia de numerosos linarenses que acompañaron a los periodistas de la UCIPE. La ceremonia estuvo amenizada por la coral MusicAlma, corriendo las ofrendas a cargo del presidente y la vicepresidenta primera de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España, José María Legorburu y Cristina Sánchez-Aguilar, respectivamente; y de un patrono de la Fundación beato Lolo, Carlos Chamorro.

Las Jornadas concluyeron con una comida de confraternización, antes de regresar los periodistas peregrinos de UCIPE a sus diferentes puntos de origen.

Agradecimientos

Desde la Fundación beato Manuel Lozano Garrido, agradecemos a monseñor Chico Martínez, el impulso de estas Jornadas de Comunicación Beato Lolo que, sin duda, tendrán un largo recorrido y generarán innumerables frutos, para Gloria de Dios Padre, en el campo del Periodismo y la Comunicación de la Verdad.

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