Título: Lolo, mártir del dolor, transmisor de Esperanza.

Autor: Chelo Arjona

Fecha: 2010

Se encuentra en la iglesia de Santa María, en Torredonjimeno (Jaén, España).

retrato del beato Lolo

‘Lolo, mártir del dolor, transmisor de Esperanza’, pintado por Chelo Arjona.

 

Chelo, su autora nos presenta la obra:

 

LOLO, nombre bondadoso, sencillo, afable, humilde y alegre, como la persona a la cual me voy a referir.

Cierto día me encontraba en casa y escuché el teléfono ¿quién será?, era D. Luis María Salazar, párroco de Santa María de la iglesia de mi pueblo, “Torredonjimeno”. Como el párroco conocía mi devoción por el arte pictórico, el motivo de la llamada era para pedirme si, haciendo uso de mi pincel, podía confeccionar un cuadro en torno a la figura de Lolo. Y cuál fue mi sorpresa cuando me enteré que este encargo estaba contextualizado en los actos que tendrían lugar en torno a la beatificación. La emoción me invadió, suponiendo un privilegio y una responsabilidad. El hecho de componer un cuadro para este evento supuso una dosis de motivación que llevaba aneja también una inusitada inspiración, pues, sin conocer a Lolo, supe qué es lo que tenía que plasmar de la figura de Lolo.

Mi repuesta fue inmediata: sí. Estaba segura que encontraría los momentos oportunos y, con la ayuda de Lolo, junto a Jesús y María, me proporcionarían sabiduría e inspiración, necesarias para plasmar su vida en el lienzo.

Ahora bien, pasado un tiempo, Don Luis María me presentó a Don Rafael Higueras Álamo, sacerdote que tuvo la magnífica oportunidad de haber permanecido 9 años junto a Lolo, hecho que lo refrendaban como gran conocedor de su vida. Fue una figura esencial, pues con su ayuda y a través de comentarios e interesantes lecturas de diversos libros escritos por Lolo, me empapé de toda su trayectoria vital: aceptación de su enfermedad, benevolencia, alegría, humildad y, en definitiva, su prolífica obra en torno al bien.

Partiendo de esta fuente de información, empecé a esbozar el cuadro de Lolo:

Impregnando el fondo de éste encontramos un siena rojizo como fiel testimonio de su sufrimiento y padecimiento físico.

En los extremos o ángulos podemos ver representados a tres Ángeles:

  • Uno lleva un rosario, siempre presente en la silla de ruedas de Lolo, como muestra de la devoción a Nuestra Madre del cielo.
  • Otro lleva un libro en el que se puede ver una frase escrita por Lolo: “Amor en ti de mí, y en mí de ti, Señor”.
  • Y el otro, sobre la parroquia de Santa María de Linares, pueblo que vio nacer a Lolo, lleva a Jesús Sacramentado, muy venerado también por Lolo, y desde una ventana de su casa, frente al sagrario donde con Fe y Amor él decía: «Ahora frente a frente con el Sagrario, voy a echar con ÉL un parrafillo». Esta Parroquia es donde reposan sus restos.

En el centro del cuadro aparece él, Lolo, con aspecto joven, sencillo, bondadoso, cordial y alegre, incluida su inseparable silla de ruedas que, debido a una parálisis progresiva a los 22 años, lo sentó hasta el final de su vida.

Su noble rostro aparece rodeado de resplandores del cielo que simbolizan el Espíritu Santo, como señal de su Sabiduría Divina que inspiran sus escritos y que también fortalecen su fervor eucarístico, enseñando a saber AMAR CON ALEGRÍA.

Finalmente, el lienzo se completa con uno de sus libros postrado a los pies de su silla de ruedas y con un ramo de cinco rosas representando las CINCO LLAGAS DE JESÚS, como emblema de su sufrimiento.

Para mí fue un gozo poder haber realizado esta composición, que, acertada o no, está hecha con el corazón.

Lolo, te queremos, te llevamos en nuestros corazones, nunca te olvides de nosotros.

Termino pidiéndote LOLO que con tus oraciones nos guardes y nos fortalezcas, para continuar sonriendo y transformando nuestro dolor en LUZ DE FE Y ESPERANZA.

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