El presente artículo ha sido publicado en www.sotodelamarina.com.

«Como suele decirse, el tiempo pasa volando y, en cuanto nos damos cuenta (si es que nos damos cuenta) han pasado, en este caso, 100 años.

Esto lo decimos porque el próximo 9 de agosto, se cumplirán 100 años del nacimiento de un niño al que pusieron por nombre Manuel.

Aquel niño tenía apellidos: Lozano Garrido y sí, se trata de un Beato de la Iglesia católica, a la sazón, periodista seglar y hombre de fe profunda.

El Beato Manuel Lozano Garrido, conocido por Lolo, fue en vida un hombre sacrificado y trabajador: lo primero por el sufrimiento que tuvo que soportar de su enfermedad relacionada con los huesos y, al final de su vida, la ceguera que le ocupó los últimos 9 años de su existencia terrena hasta que un 3 de noviembre de 1971 Dios lo llamó a su Casa para que allí descansara de sus muchos dolores y malos momentos pasados mientras ocupaba su lugar en el mundo. Y no por eso se puede considerar que fuera masoquista o algo por el estilo porque siempre buscó remedio médico a todo por lo que estaba pasando pero no, por eso, dejando de saber sobrenaturalizar el sufrimiento que no es poca cosa sino mucha y más que mucha.

Todo lo que podamos decir de nuestro hermano en la fe será, seguramente, poco. Y es que es ejemplo de muchas cosas como, por ejemplo,

– El saber sobrenadar el sufrimiento,

– El querer pasar un dolor “con escafandra”, como él mismo escribe, para que nadie sufriera con él,

– El manifestar una paciencia ante el dolor algo más que inmensa,

– El saber encarar los malos momentos con buen humor,

– El tener por bueno que debía echar una mano a todo aquel que se acercara en busca de consejo espiritual,

– El darse a la juventud que lo tenía por un muy buen amigo,

– El no descansar en su labor de manifestar al mundo lo que pensaba desde su corazón y, por eso escribió, al menos, 9 libros y cientos de artículos publicados en la prensa de su tiempo,

– El ser un apóstol moderno con todas sus consecuencias,

– El mostrar que, sí, es posible sufrir y obtener abundante fruto de tal sufrimiento,

– El, el, el…

El Beato de Linares (Jaén) tiene mucho que enseñarnos a los que, fieles católicos como somos, pasamos por malos momentos. Y es que su ejemplo nos viene la mar de bien para ver y comprender que no es imposible sufrir y estar alegres con una felicidad propia de los que tienen a Dios por Padre y saben que eso ha de tener consecuencias en sus vidas y que, además, cuanto mejor llevemos las cruces que debamos cargar,mejor acompañaremos a Cristo en su camino hacia el Calvario completando, como diría San Pablo, los sufrimientos del Maestro…

Pronto, por tanto, en apenas un mes, los católicos deberíamos celebrar que Dios suscitó, entre sus hijos, a alguien que nos puede enseñar mucho en el camino que nos lleva al definitivo Reino de Dios porque puede hacer eso con las piedras que podamos encontramos en tal camino algunas de las cuales son espinas dolorosas que, bien tratadas, pueden ser luces más que sombras, esperanzas más que desconsuelos.

Para más saber: www.amigosdelolo.com donde, seguro, van a encontrar más que mucho consuelo espiritual.

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, ruega por nosotros

Compartir:



Etiquetas:

Accesibilidad