Con sólo dos palabras: un “sí” al amanecer y un “gracias” a la caída de la tarde, se puede hacer la más breve y perfecta oración (Bien venido, Amor 579)

Sí y gracias. Con profundo agradecimiento en el Señor, por el don de la fe y del sacerdocio, al que dije Sí a la llamada de la Iglesia, inicio este nuevo ministerio que nuestro Obispo Don Sebastián, en nombre de la Diócesis, me ha encomendado como consiliario de la Fundación.

La figura y ejemplo de santidad del Beato Manuel Lozano Garrido desde hace tiempo me ayuda en mi ministerio y espiritualidad. Tengo en mi lugar de oración un ejemplar de “Bien venido, Amor” que cada mañana leo una pequeña pero profunda frase que ronda mi mente y mi corazón durante el día y me ayuda profundamente en mi vida interior. Desde mi estancia en Linares he ido conociendo a los testigos y la devoción que en nuestra ciudad minera se profesa hacia nuestro querido Lolo.

Hace precisamente un par de meses visité la sede de la Fundación y saludé a todos los miembros, con ocasión de solicitar una reliquia de nuestro Beato para la parroquia de san Agustín. Me contaron sus proyectos y anhelos y pude ver y palpar las sagradas “reliquias” de objetos personales y libros de Lolo que son memoria viva de santidad de aquel que vivió la alegría en el dolor.

Con temor y temblor me toca coger el testigo de Don Rafael Higueras Álamo, apóstol de Lolo y su vocero en todos los rincones al que agradecemos profundamente toda su dedicación y esmero en esta Fundación, pidiendo que el Señor a través de su Lolo le conceda múltiples gracias y salud. Dios le premie y bendiga todo lo que ha hecho. Contamos con usted para sus sabios consejos y dirección acertada.

Y desde ahora me toca caminar de la mano unidos con el Beato Lolo como compañero de viaje. Desde la comunión con nuestro Obispo, toca escuchar y animar los proyectos de la Fundación para dar a conocer la vida y mensaje de nuestro periodista, así como difundir sus escritos y espiritualidad para alentar en la fe a todos los que se acercan a conocer a nuestro Beato linarense. Os pido que recéis por mí para que pueda cumplir el encargo inmerecido.

Rogando al Señor que conceda con prontitud la canonización del Beato Manuel Lozano Garrido, deseo de todos, y que nos irradie con su santidad, me pongo a vuestra disposición. Beato Manuel Lozano Garrido, ruega por nosotros.

Jesús Diez del Corral Navío
Consiliario de la Fundación Beato Manuel Lozano Garrido

Jesús Diez del Corral, ante la urna con los restos del beato Lolo y la Virgen de Linarejos, que presieron el Encuentro virtual Diocesano de Adolescentes 2020

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