Os compartimos la entrevista realizada por Eleuterio Fernández a D. Rafael Higueras, en su blog de InfoCatólica | Mera defensa de la fe. Eleuterio tiene bien ganado ser conocido como «Un amigo de Lolo», no sólo por titular así sus escritos sobre nuestro querido Lolo en su blog, ni por firmar sus emails con la firma «Soy Amigo de Lolo», es un auténtico amigo de Lolo porque desde que lo conoció en momentos previos a la Beatificación, no ha dejado de profundizar en la obra y espiritualidad de Manuel Lozano Garrido, además constantemente lo comparte al mundo, nos acerca a Lolo constantemente con sencillos y bonitos escritos, sobre Sinaí y sobre «toda la grandeza que es Lolo».

Hoy, Eleuterio, este amigo reciente de Lolo, ha entrevistado a D. Rafael Higueras, amigo personal que tuvo la Gracia de compartir con Lolo sus últimos años e instantes.

InfoCatólica.com/Mera defensa de la fe
por Eleuterio Fernández Guzmán

Como cualquiera puede ver, hoy martes, que es día que dedicamos a la figura de Manuel Lozano Garrido, Lolo, a la sazón Beato de la Iglesia católica, no hemos traído sus palabras porque hoy es un día, digamos, especial.

Esto lo decimos porque hemos preparado una entrevista a distancia (propia de la situación en la que ahora estamos) al P. Rafael Higueras Álamo (en la imagen, junto a Lolo y a Lucy, hermana del Beato), gran amigo de Manuel Lozano Garrido, Lolo, Beato del que fue Postulador de su Causa y, ahora, de la de Canonización del Linarense Universal.

Y creemos que lo mejor es pasar, sin mayor dilación, a la misma.

 

InfoCatólica: ¿Quién es el P. Rafael Higueras Álamo?

P. Rafael Higueras Álamo: soy un sacerdote de la diócesis de Jaén. Nací en Santisteban del Puerto, un precioso pueblo al Norte de la Provincia de Jaén. Desde pequeño recibí una educación cristiana de parte de mis padres. En mi familia había dos sacerdotes, gemelos, hermanos de mi madre; y desde niño sentía el deseo de irme al seminario. A los 10 años ingresé, y a los 22 años fui ordenado sacerdote, en 1961.

 

IC: ¿En qué circunstancias conoció usted a Manuel Lozano Garrido?

P. RHA: tras unos años en Pamplona y después como coadjutor en Villacarrillo, en 1965, llegué a Linares, como consiliario de la juventud de A.C. Decir ese destino es tanto como decir: fui a Linares para ‘vivir y conocer’ a Lolo, a Manuel Lozano Garrido. Diría que su casa era mi lugar de estancia al menos un par de tardes cada semana. Él ya estaba ciego; y desde hacía unos 20 años, paralítico. La fase de parálisis que tenía entonces era de inmovilidad ‘total’.

 

IC: En su vida ordinaria, ¿Qué transmitía Lolo a los que le conocían?

Rafael Higueras Álamo postulador de la Causa de Canonización de Manuel Lozano Garrido

Rafael Higueras, postulador de la causa de Canonización de Lolo

P. RHA: mi opinión y la de todos los que le conocían, Lolo trasmitía, contagiaba paz y alegría. La conversación con él, era como si él volviera de la calle, es decir, nunca giraba en torno a su enfermedad. Tenía esa habilidad: hacía que nos olvidáramos que estábamos ante un enfermo. En sus cerca de 700 artículos de prensa que escribió (que de algún modo eran la semilla de sus 9 libros publicados) trata de literatura,  música, urbanismo, justicia social (Linares era una ciudad minera) Quien lea esos artículos sin saber las circunstancias personales de Lolo, no pensará que los escribía un enfermo, paralítico total y ciego.

Una faceta de Lolo es que era un Job del siglo XX: un ’sabio’, que aconsejaba a quien se acercaba a él. Y eso se explica por su honda vida interior. Él decía: ‘Gano el pan con el sudor de mi frente’. Es verdad; pero también es verdad que ese pan que nos brinda en sus escritos era el fruto de su vida de oración y de horas de silencio.

 

IC: ¿Cómo vio usted la lucha de Lolo con sus sufrimientos físicos?

P. RHA: en sus tres libros ‘diario’, a veces cuenta sus ‘paréntesis’ en el trabajo por agravamiento de la enfermedad. Para acercarse al conocimiento de su vida es imprescindible acercarse a esos tres  diarios: ‘Dios habla todos los días’, ‘Las golondrinas nunca saben la hora’ y ‘Las estrellas se ven de noche‘. Yo no diría que ‘presencié’ su lucha con el dolor. Porque ’solamente una vez’ y por circunstancias no personales suyas me habló del ‘peso de su cruz’. Hasta en esa queja -como en cada uno de sus días- de lo extraordinario él hizo un modo ordinario de vivir.

 

IC: ¿Cómo era apreciado Lolo por sus vecinos?

P. RHA: había que ver cuál era su bloc de direcciones. Por una parte había un pequeño círculo de colaboradores. Ellos fueron testigos en el proceso de Beatificación. Luego había un círculo de amigos, muy grande, literatos, artistas, hombres de empresa, cristianos muy comprometidos y que cultivaba con mucha correspondencia. Pero había un círculo de enfermos. grandísimo, con los que hablaba por teléfono o les escribía. Eran sus amigos preferidos. Con ellos fundó la obra ‘SINAÍ: grupos de monasterios y enfermos que rezaban por la prensa. Recuerdo la inmensa manifestación de duelo que fue su entierro.

 

IC: Hay algo que, en la vida de los santos, a lo mejor no se tiene muy en cuenta y es por eso que se lo preguntamos: ¿Cómo era el sentido del humor de Lolo siendo su situación como era?

P. RHA: el humor de Lolo… Realmente era asombroso. Algunos de los testigos del proceso de canonización dicen que era el ’santo de la alegría’. Y puedo decir que era una alegría ‘contagiosa’. ¿Cómo conseguía él olvidarse de sus dolores para estar siempre alegre?

 

IC: ¿Nos puede decir algo de Lucy, hermana inseparable de Lolo?

P. RHA: Lucy, su hermana. Lolo tiene una página en sus diarios en que describe lo que es Lucy para él. Ese es el mejor retrato de ella. Era sus pies y sus manos…

Puede quedar escondida ante la figura de Lolo. Pero es como las sombras en un artístico cuadro:  el valor está en el cuadro entero; y ellos dos eran un cuadro precioso de la Creación divina.

 

La alegría vivida, biografía sobre Manuel Lozano GarridoIC: ¿Cuál es el mensaje de Lolo que nunca deberíamos olvidar?

P. RHA: lo resumo en tres palabras: Oración (eucarística y mariana), alegría  en el dolor y  trabajo como vínculo con los hombres, sus hermanos. En este sentido, se nota en Lolo la vivencia de sus años de formación juvenil en la A.C.

 

IC: .¿Cuál es el momento procesal en el que se encuentra la Causa de Canonización de Lolo? ¿Hay algo que se pueda avanzar de la misma?

P. RHA: para el proceso de Beatificación se requiere: vida y virtudes heroicas (El trabajo  -POSITIO- para la demostración de ellos es un proceso romano laboriosísimo y exhaustivo. Y además un milagro. Lograda ya la Beatificación, es necesario otro milagro por intercesión de Lolo para su canonización. En ese momento estamos. Pidiendo a Dios ese milagro.

 

IC: ¿Cómo murió el, ya, Beato Lolo?

P. RHA: fui testigo de su muerte. A su lado estaba en ese mediodía del 3 de noviembre de 1971. Pude llegar a tiempo de darle la absolución. Y rezar con él el Padre nuestro y la Salve. Fue un momento tan sereno, tan en paz, que no me atrevo ni a comentarlos. Lucy y su otra hermana Expecta, estaban a su lado. Dios sea bendito por todo.

 

Como pueden ver ustedes, nada mejor que traer aquí a un testigo directo de los últimos años de la vida del Beato de Linares (Jaén, España) para que apreciemos que la fama de santidad que, ya en vida, tuvo Lolo haya perdurado desde entonces y, seguros estamos de eso, se agrandará más… si eso es posible, claro.

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Quien conoció a Lolo gozó con ello.

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