El 30 de junio de 1968, Pablo VI se dirigía al VII Congreso Mundial de la Unión Católica Internacional de Prensa. Y siendo la Obra “Sinaí” una dedicada, precisamente, orar por la prensa católica, no podemos negar que el director de la revista de la que hablamos tenía un interés más que considerable por conocer las palabras del Santo Padre.

Pues bien, dijo entonces el Papa esto que sigue:

“’Una Prensa que cambia en un mundo que cambia’. No es necesario subrayar su importancia. Vosotros tenéis hoy día un poder considerable: gracias a vosotros, cada vez en mayor proporción, e mundo entero es informado de cuanto ocurre en los puntos más distantes de nuestro planeta. Vosotros escogéis los hechos, los presentáis y comentáis para vuestros lectores. A través de vuestra selección se comunica toda una filosofía de la vida.”

Por otra parte, aunque corría el año 1968 y estaba muy lejos de la actual situación política, en todo el régimen anterior y todo en el que se caminaba entonces en España, el director de “Sinaí” (pensamos que es él pero si no lo es permitió que eso saliera) se queja de que los trabajadores no tengan el derecho a la huelga pero los empresarios puedan cerrar las empresas cuando les venga en gana. Y, sin embargo, eso no es siquiera lo peor porque cuenta un caso de un obrero que fue despedido por tener la terrible edad de ¡53 años! Y es que aquella era la tercera vez que le sucedía eso al buen hombre que, muy a pesar de ser un buen trabajador, profesional de la obra y todo como era tuvo que escuchar que “la empres no puede tener trabajadores con tantos años”.

En fin… vivir para ver.

Y como viene siendo habitual en “Sinaí” el apartado “Ciencia y Técnica” viene cuajado de buenas noticias que son, para la época, un verdadero descubrimiento. Así, por ejemplo:

-“JAPON. La Corporación Pública de Teléfonos y Telégrafos ha lanzado al mercado un aparato -llamado timbre de bolsillo- que suena cuando es dada una determinada señal en el centro transmisor. Se está haciendo muy popular, sobre todo en las grandes compañías comerciales, porque resulta muy sencillo para establecer contacto rápido con los empleados que se encuentren fuera”.

En realidad, no se trata más que del famoso “busca” que tanto uso tuvo antes de que se popularizara el uso del teléfono móvil…

Pero hay más:

-“ESTADOS UNIDOS. Según un científico de Propulsión de Pasadena (California), ‘existen pruebas convincentes y definitivas de que existe agua en la atmósfera de Marte, indicando la posibilidad de agua’. El doctor Ronald Schorn ha declarado que su hallazgo se hizo al cabo de un estudio de cinco años en el Observatorio McDonald, en Fort Davis (Texas), en colaboración con el profesor Steven Little de la Universidad de Texas.”

¿Qué dirían estos doctores si viesen los avances que hay hoy día al respecto del planeta Marte?

Pero hay en este número de “Sinaí” una historia propia de quien, teniendo fe, se sirve de ella para animar la vida ajena. Y es que se traba de Gabela, una española que vivía en Inglaterra que pasaba por una grave enfermedad. Sin embargo, eso no la hacía entristecer sino todo lo contrario alegrando a toda su calle tocando la armónica y la guitarra. Y es aquella persona, que en a una visita de un hombre que padecía su misma enfermedad y que andaba amargado por la vida le hizo ver que el dolor tenía una misión, sí, misteriosa pero misión al fin y al cabo, en quien sufre; decimos que aquella persona hizo que aquel hombre, antes amargado, ante el ejemplo de vida de Gabela y a través de su guitarra, volviera a la fe… metodista pero, al y al cabo a la fe.

También se nos habla en este número de “Sinaí” del P. Pire (en imagen abajo) que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1958, pues había fallecido en enero de aquel año 1969 en el que ve la luz este número doble.

 

Se trata de Georges Charles Ghislain Clement Pire O.P. fundador de “Europe du Coeur au Service du Monde” o, lo que es lo mismo, “Europa del Corazón al Servicio del Mundo” que tenía por misión auxiliar a los refugiados provenientes de Austria y Alemania. Posteriormente fundó una ONG, entonces no llamada de tal forma, de nombre “Îles de paix” o lo que es lo mismo, “Islas de Paz” con el fin de ayudar en el desarrollo de las poblaciones rurales en naciones en vías de desarrollo, habiendo iniciado su labor en Bangladés (1962) e India, en 1968. Y tal labor fue la que le hizo acreedor del Nobel de la Paz que se recuerda en “Sinaí” a las pocas semanas de su muerte.

Por otra parte, escribe J.M. Martín Aguado (en “Familia Cristiana”) un artículo en el que habla de situaciones físicas, digamos, muy mejorables pero antes las cuales sus protagonistas no se vienen abajo ni nada por el estilo. Y decimos esto porque tiene por el “milagro de los milagros” el de Hellen Keller, mujer ciega, sorda y muda de la que ya se habló en “Sinaí” en otro momento y fue, para el que esto escribe, otro descubrimiento “apadrinado” por Lolo…

Por último, no podemos despedirnos sin hacer mención de Catherine Aguilar Sulzer pues en un artículo de subtítulo (el título es su nombre) “Treinta años de sufrimiento, trece operaciones: ‘Me siento profundamente feliz en la enfermedad” se nos presenta a una mujer que lleva, eso tres décadas sufriendo una enfermedad que bien podemos decir que era degenerativa (pues empezó, como dice ella misma, por una rodilla y fue extendiéndose a diversas partes del cuerpo) y, además, fue sometida dos veces a una traqueotomía y, por si eso no fuera ya suficiente, perdió la visión de uno de los ojos.

Pues bien, quien tanto había sufrido a lo largo de su vida, tenía de Dios la impresión de que la Bondad era lo que predominaba en su corazón al respecto de su Padre del Cielo. Y es que, como dice, ”Dios sufre en nosotros y con nosotros”.

Catherine, añadimos nosotros, había nacido el 14 de diciembre de 1928 y falleció en el año 1988. Y aparte de esto poco más hemos podido encontrar de Catherine salvo que sí hemos podido encontrar a su hijo Juan Carlos del que se dice en el texto al que nos referimos esto:

“Junto a la cama de enferma está la cuna. Lo primero que hace Juan Carlos que así se llama el niño, al despertar, es saltar al lecho de su madre.

-‘Bon jour’ le dice, jugueteando.”

Pues bien, Juan Carlos Aguilar Sulzer es, a hoy día, en 2021, un banquero de bastante fama en Suiza y, es cierto esto, por más que hemos intentado ponernos en contacto con él para que confirme que sí, que es de quien se habla en tal artículo… bueno, como que ha sido imposible pero, como se suele decir, blanco y en botella: se llama igual este hombre que aquel niño del artículo, vive en Suiza como su madre y según puede verse en una imagen suya que es fácil encontrar en internet tiene la edad que debe tener según la fecha de “Sinaí” de entonces, 1969… vamos que damos por seguro que el Juan Carlos del artículo es el encontrado en Suiza. En fin, y ahí lo dejamos pero no podemos negar que la vida da muchas vueltas e, incluso ahí está “Sinaí”.

 

 

(Continuará)

 

Puedes leer todos los artículos de la serie Lourdes-Sinaí-Lolo en este enlace

 

 

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