Es cierto y verdad que ahora que sabemos lo que pasaría en la vida de Lolo en 1971 (subiría al Cielo el 3 de noviembre) comprendemos lo especial que es el número doble de hoy y con el que acaba y termina aquel año de 1970.
Es cierto y verdad que ahora que sabemos lo que pasaría en la vida de Lolo en 1971 (subiría al Cielo el 3 de noviembre) comprendemos lo especial que es el número doble de hoy y con el que acaba y termina aquel año de 1970.
Ciertamente, cuando llega el tiempo de otoño al que se refiere el editorial de este número de “Sinaí” (doble que...
Podemos decir, sin temor a equivocarnos que el editorial de este número doble (109-110) correspondiente a los meses de...
Verdaderamente, no podemos ni imaginar lo que debió pasar por el corazón de Lolo al saber que su obra «Sinaí» había cruzado el charco y se había alojado en tierra mexicana…
Lolo se reprocha el no estar contento el día de la venida al mundo del Hijo de Dios. Alguien podría decir que no le faltaban circunstancias para que eso pasaba aunque, sin embargo, su corazón saltara de gozo.
Seguramente no puede haber nada mejor para un creyente católico que dirigir un pensamiento gozoso hacia su Madre, María Virgen. Y Lolo lo hace muy bien con algo que bien podemos denominar letanía a María.
Ciertamente, que uno año sea dedicado, por ejemplo, a la «Fe» es algo que conmueve el corazón del Director de «Sinaí» que vibra con la posibilidad de hacer rendir la suya más del cien por cien.
Aportar ejemplos de personas que han superado situaciones más que difíciles sólo puede ir en beneficio de aquellas que las están, ahora mismo, pasando.
En este número de «Sinaí», como en tantos otros, ejemplos de personas que saben superar sus dificultades, llenan nuestro corazón de esperanza y nos hacen ver que casi no hay nada imposible.
Hay números especiales de “Sinaí” que demuestran a la perfección hasta dónde ha llegado la Obra de Lolo.
Es verdad que el ejemplo hace más, a veces, que la lección más sesuda explicada con esmero. Y tal es el caso de Angelita Gómez y del propio Lolo.
Hay algunos ejemplos de personas que sufren que son, exactamente, el modelo a seguir por su entrega al prójimo y su amor a Dios.